miércoles, abril 18, 2018

PREVIA Real Sociedad - Atlético de Madrid. Luchar hasta el final

Zurutuza, en el encuentro ante el Atlético de la pasada Liga.
Desde hace ya demasiadas jornadas está asumido que la Real no va a disputar competiciones europeas la próxima temporada. El cese de Eusebio es una consecuencia directa de esa renuncia de facto. Pero la llegada de Imanol Alguacil ha reactivado el deseo, quizá imposible, de lograr esa gesta. Pero lo cierto es que si la Real gana al Atlético de Madrid (jueves, 19.30 horas, Anoeta, beIN La Liga) se pondrá a cinco puntos de la séptima plaza con quince puntos por jugarse y con un duelo en el Ramón Sánchez Pizjuán en la jornada 36 que, quién lo hubiera dicho hace solo un mes, podría hasta tener tintes de final. Hay que luchar hasta el final. Y eso, con Imanol, se aplica a cada partido y, por qué no, a la propia temporada, por deprimente que haya sido hasta este momento. Soñar es gratis. Y más cuando casi todos habíamos dado ya la temporada por acabada.

Hay dos noticias relevantes en la lista de Imanol para afrontar el partido ante el Atlético. Por un lado, las bajas. Se quedan fuera Llorente y Agirretxe, el caso del primero parece ser parte de una rotación natural y el segundo se cae del grupo a pesar de haber realizado sin problemas el último entrenamiento y después de haber sido duda a lo largo de la semana. Para cubrir estas dos plazas, vuelven a la lista tanto Odriozola como Bautista. Y la segunda gran noticia, el alta más significativa, es el regreso de Gero Rulli después de su lesión y de que la Real fichara a Moyá durante su tiempo de baja. El argentino será titular en un partido que seguramente le habría hecho ilusión jugador a Moyá ante su ex equipo. Carlos Martínez, Guridi y Xabi Prieto completan la lista de ausencias, estos tres por motivos médicos.

A priori no habrá demasiados cambios en el once, pero sí habrá movimientos en la línea defensiva. Rulli ocupará la portería que en Las Palmas ocupó Toño Ramírez. Lo normal es que Odriozola vuelva al lateral derecho, lo que llevará a Elustondo a compartir el centro de la zaga con Navas, y De la Bella podría entrar por Kevin. La otra opción es que Imanol aguante a Odriozola en el banquillo y quien entre en el centro sea Héctor Moreno. Illarramendi y Zurutuza repetirán en el centro del campo y también da la impresión de que Canales, Oyarzabal, Januzaj y Willian José repetirán en las posiciones más adelantadas. Imanol nos ha acostumbrado en muy poco tiempo a que siempre haya alguna sorpresa, pero a priori Pardo, Zubeldia, Juanmi y Bautista parecen tener menos opciones de salir de inicio.

Los tres partidos de Imanol han llevado a la Real a la undécima posición con 40 puntos. El descenso lógicamente ya es una sombra olvidada y lo único que queda es seguir creciendo en la tabla, por poco que se pueda. Pero la séptima plaza está a los 48 puntos de un Sevilla que ya ha jugado en esta jornada. Su rival, el Atlético de Madrid, es segundo con 71, su objetivo es afianzar el subcampeonato, los cuatro puntos de ventaja que tiene sobre el Real Madrid. El equipo txuri urdin sigue buscando una mejora en sus números como local, donde solo cinco equipos han sumado menos, a pesar de que solo Real Madrid y Barcelona han marcado más goles en sus estadios que los que ha visto Anoeta de la Real. Los de Imanol, eso sí, llegan con tres jornadas sin perder y sin encajar un solo gol. El Atlético ha ganado nueve de los 16 partidos que ha jugado como visitante, aunque no gana fuera desde finales de febrero. Eso sí, suma como la Real siete puntos de los últimos nueve en juego.

Se han jugado ya 65 encuentros en San Sebastián entre Real Sociedad y Atlético de Madrid, siempre en Primera División, y el balance es positivo para el conjunto txuri urdin, que logró la victoria en 33 de ellos, empató 14 y perdió en los 18 restantes. Tras el ascenso, el equipo rojiblanco se convirtió en una auténtica bestia negra del txuri urdin. Pero de las tres últimas visitas que ha rendido a Anoeta, dos se han saldado con triunfo local. La victoria más abultada de la historia es el 6-1 de la temporada 1951-1952, con Alsua, Barinaga, Epi, dos de Igoa y Ontoria. Por contra, la mayor victoria del Atlético es el 0-4 que ha logrado en dos ocasiones, en la campaña 1984-1985 y en la 2011-2012, uno de los cinco triunfos que ha logrado el equipo madrileño desde el regreso de la Real a Primera en 2010.

La pasada temporada, la 2016-2017, el triunfo fue realista. Claro y merecido, además. Todo el fútbol que desplegó la Real y toda la superioridad que se vio sobre el césped no cristalizó hasta la segunda mitad y con decisiones arbitrales, acertadas eso sí, de por medio. Y es que la Real ganó 2-0 con dos goles anotados desde el punto de penalti. Yuri provocó el primero al adentrarse en el área y ser zancadilleado por Gabi. Carlos Vela lo mandó a la izquierda de un Oblak que se lanzó a su derecha y puso en ventaja a la Real. Era el minuto 53. En el 74, el propio Vela provocó la segunda pena máxima regateando dentro del área. Y esta vez fue Willian José quien lo transformó. Lanzó al mismo lado que Vela, pero la sutileza del mexicano se convirtió en potencia en los pies del brasileño. La Real supo mantener su ventaja y las pocas aproximaciones que tuvo el Atlético las solventó Rulli.

martes, abril 17, 2018

Imanol, números históricos en sus primeros tres partidos

Imanol, en el encuentro ante Las Palmas.
Imanol Alguacil no cumplió aquel dicho de que a entrenador nuevo, victoria segura, pero nadie podrá quejarse de la forma en la que ha revitalizado a un equipo que parecía muerto y que en realidad solo estaba dormido. Muy dormido. Tres partidos han sido suficientes para verlo con claridad. Y es que el resultado en estos tres partidos no es nada habitual para un entrenador debutante en la Real, hasta el punto de que podemos calificarlo como histórico sin necesidad de exagerar un ápice, al menos en lo que se refiere a dos registros tan llamativos como trascendentes.

El primero, la portería a cero en los tres primeros encuentros. Cero goles encajados ante Eibar, Girona y Las Palmas. Tan histórico es que solo un entrenador de la Real podía presumir hasta ahora de haberlo conseguido en Primera en sus tres primeros encuentros en el equipo. Fue Ángel Segurola, que cogió el banquillo txuri urdin al comienzo de la temporada 1970-1971, en una etapa en la que se estaba empezando a consolidar la permanencia más extensa en Primera y a construir desde abajo los cimientos del equipo campeón de los 80. La Real arrancó entonces aquella Liga empatando a cero en Sabadell, ganando en Atocha al Elche por 2-0 y sumando una nueva igualada sin goles en Sarriá ante el Espanyol.

Eso sí, la marca de la Real de Segurola parece francamente difícil de batir en nuestros días, pues no encajó su primer gol hasta los 550 minutos de Liga, en el minuto 10 de la séptima jornada del campeonato. Vicente, del Granada, ponía en ese momento el primero de los dos goles que supusieron la primera derrota de la Real en el campeonato en el primer día en el que vio su portería perforada. Antes de eso, los de Segurola lograron dos empates a cero más, ante el Real Madrid en Atocha y en el Luis Casanova ante el Valencia, y ganaron al Sevilla por 1-0, hasta llegar a esos 550 minutos sin goles en contra. Para superar esa marca, la Real de Imanol deberá aguantar su portería a cero ante Atlético de Madrid y Athletic en Anoeta y Málaga y más de diez minutos ante el Sevilla como visitante.

El segundo registro que hace histórico este arranque del nuevo y en teoría por ahora efímero técnico realista es el número de puntos sumados. La Real de Imanol ha logrado siete de los nueve puntos en juego, el máximo histórico en este club, puesto que ninguno de sus entrenadores consiguió ganar sus tres primeros partidos en el equipo realista en Primera División. Y esos siete puntos son algo que solo había conseguido la Real con un nuevo entrenador en el banquillo y en la máxima categoría del fútbol español en tres ocasiones anteriores.

Lo hizo Benito Díaz en el arranque histórico del campeonato liguero, en la temporada 1928-1929, empatando en Atocha contra el Athletic, ganando 0-3 en el Metropolitano al Atlético y superando en San Sebastián al Barcelona por el mismo marcador. Lo repitió Roberto Olabe, el flamante nuevo director deportivo de la Real, cuando le dieron el equipo en la 2001-2002, tras el cese de John Toshack, ganando 1-0 al Espanyol en Anoeta, 0-2 al Mallorca en su estadio, y empatando en casa a uno con el Deportivo. Hasta Imanol, Olabe era el único que lo había conseguido tras un cese previo, cogiendo el equipo mediada la temporada. El último en lograr siete puntos de nueve posibles en su debut fue el siguiente técnico, Raynald Denoueix, ganando 4-2 al Athletic en Anoeta y 1-3 al Espanyol en el Lluís Companys y empatando a tres en Donostia ante el Betis.

Y se puede añadir un detalle más a tener en cuenta para entender la importancia de estos números, la diferencia de goles. La Real de Imanol tiene un claro 6-0. Para empezar, es solo el segundo de los seis últimos técnicos realistas que logran un saldo goleador favorable, el anterior fue Jagoba Arrasate (4-3 en el arranque de la temporada 2013-2014). Pero, sobre todo, el que ha logrado es el mejor saldo de la historia. Solo en una ocasión se había vivido un +6 en los tres primeros partidos de un técnico en la Real, el 7-1 de la mencionada campaña 1928-1929 bajo el mando del mítico Benito Díaz. Casi nada.

viernes, abril 13, 2018

PREVIA Las Palmas - Real Sociedad. Ganar fuera, siguiente escalón

Xabi Prieto celebra el gol del triunfo de la 2016-2017.
La Real de Eusebio ganaba fuera de casa con mucha facilidad en su primera temporada completa al frente del equipo, pero han pasado seis meses después de la última vez que se sumaron los tres puntos a domicilio. Ese objetivo, por modesto que parezca, se ha convertido en este punto en el siguiente escalón en la tarea de recuperar la confianza que se ha marcado el club con la designación de Imanol como técnico hasta final de temporada. Y tiene cierto nivel simbólico que el rival sea Las Palmas (sábado, 18.30 hora peninsular, Estadio Gran Canaria, beIN La Liga), ya que visitó Anoeta como colista, ahora es penúltimo, y sacó un empate muy doloroso para el equipo txuri urdin. Lógicamente, no es una venganza lo que busca la Real, pero sí esa nueva inyección de autoestima necesaria para que la temporada se despida con buen sabor de boca pese a ser la más traumática en unos cuantos años por todo lo que ha sucedido y por las expectativas defraudadas.

Dos futbolistas que parecía que iban a llegar a este encuentro finalmente no están en la expedición realista. Rulli y Odriozola siguen sin incorporarse al grupo, y se quedan en tierra junto a los lesionados Moyá, Carlos Martínez, Guridi y Xabi Prieto. Bautista, que también ha tenido problemas físicos y aún no ha podido jugar con Imanol, tampoco viaja a las Islas Canarias. Por contra, entran todos los jugadores disponibles del primer equipo, incluyendo a Illarramendi después de haber cumplido ante el Girona un partido de sanción, y Zubiaurre, meta del Sanse que estará en el banquillo, esperando a que se produzca el atípico hecho de que cuatro porteros diferentes lleguen a ponerse bajo palos en una temporada.

Viendo la revolución que hizo Imanol para jugar ante el Girona después de su debut en Eibar, y teniendo en cuenta que afrontamos la última semana de tres partidos de la temporada, el once es una incógnita. Sí parece seguro que Toño estará bajo palos, con una defensa formada por Elustondo y Kevin en los laterales y Navas y Héctor Moreno por el centro. Illarra volverá al centro del campo, pero a partir de ahí hay muchas más dudas. Pardo y Zurutuza, los dos brillantes la pasada semana, se juegan el otro puesto en el centro del campo. Oyarzabal y Januzaj parecen fijos, y la duda está en la tercera plaza del tridente de mediapuntas. No será descabellado que Pardo se mantuviera atrás y Zurutuza entrara ahí. Si no, Canales y Juanmi pugnan por esa plaza. Y en ataque estará Willian José. Menos opciones parecen tener Zubiaurre, Llorente, De la Bella, Zubeldia y Agirretxe, pero Imanol ha demostrado que podemos esperar mucho más que lo previsible.

Los tres puntos que sumó la Real con la goleada al Girona auparon a los de Imanol a la decimotercera plaza con 37 puntos. Todavía hay quien sueña con un sprint final glorioso que acerque a la Real a la lucha europea, pero sigue siendo tierra de nadie, con catorce puntos de ventaja sobre el descenso y a diez de la sexta plaza, nueve de la séptima. Las Palmas es penúltimo con 21 y se juega sus últimas posibilidades de luchar por la salvación, que marca ahora mismo el Levante con diez puntos más que los canarios. La Real de Imanol suma dos jornadas sin encajar gol y cuatro de seis puntos posibles. El equipo txuri urdin no gana fuera desde el 0-2 en Mendizorroza de la octava jornada, el 14 de octubre del pasado año. Las Palmas, por su parte, suma nueve jornadas sin conocer la victoria, solo ha ganado dos partidos en lo que llevamos de año y apenas ha sumado los tres puntos en juego en cuatro de los 15 encuentros disputados como local. En el Gran Canaria solo ha marcado 14 goles y ha encajado 30.

Las islas afortunadas no lo son tanto para la Real, como evidencia su estadística general como visitante ante Las Palmas, pero ya no es un dato tan terrible como lo era hace tiempo. El equipo txuri urdin ha jugado ante este rival en 33 ocasiones, 29 de ellas en Primera División. En la máxima categoría, la Real ha ganado en cinco ocasiones, empatado en ocho y perdido en 17. Eso sí, la victoria de la temporada pasada desniveló la igualdad más reciente. Los últimos once partidos en Primera arrojan un saldo de cuatro victorias realistas, tres empates y otras tantas derrotas. El triunfo más abultado es el 0-3 de la temporada 1980-1981, en un día en el que marcaron Uralde, Diego y Kortabarria de penalti. El 4-0 de la 1968-1969 es la mayor goleada canaria. El cuadro estadístico lo completan tres partidos en Segunda División, con un bagaje espléndido para la Real, que ganó en dos ocasiones y empató en la restante.

En el último precedente, el de la temporada pasada, la 2016-2017, efectivamente la Real salió del Gran Canaria con los tres puntos. Y hubo dos responsables claros. La Real ganó con un gol de Xabi Prieto cuando quedaba poco más de un cuarto de hora para el final. El capitán realista recogió un mal pase del portero canario, Varas, y envió el balón al fondo de la red sin oposición. Si el equipo txuri urdin había llegado a ese punto del encuentro con opciones de ganarlo fue porque Rulli, como ya hemos dicho de vuelta al equipo, hizo probablemente su mejor partido del curso, con no menos de cuatro intervenciones de mucho mérito, salidas a bocajarro y buenas estiradas, que impidieron que Las Palmas se adelantara en el marcador. La Real tuvo algunas ocasiones también, pero Las Palmas fue mucho mejor. Xabi Prieto y Rulli decantaron la balanza del lado txuri urdin.

sábado, abril 07, 2018

PREVIA Real Sociedad - Girona. Al público hay que darle

Agirretxe, doblete en la última visita del Girona, en 2009.
La frase es de Imanol. "Al público hay que darle". No hay mejor filosofía para entender todos y cada uno de los partidos que juega la Real. Este sobre la mesa una clasificación europea, una permanencia en Primera o un partido clasificatoriamente intrascendente como este que enfrenta al equipo realista con el Girona (domingo, 18.30 horas, Anoeta, beIN La Liga). Pero una cosa son las palabras y otra los hechos. Y a la Real le han faltado muchos hechos en lo que llevamos de temporada. El empate a cero en Eibar demostró que la prioridad de Imanol es frenar la sangría de goles que ha hecho que el equipo sufra en la parte baja de la clasificación durante toda la temporada. Ahora toca confirmarlo y, al mismo tiempo, demostrar que en Anoeta hay que sentirse obligados a hacer más. A no encajar y a marcar. A sumar de tres en tres. A ganar partidos. Y a darle al público, que lleva ya mucho sufrimiento acumulado como para negárselo.

Por segunda semana consecutiva, Imanol se queda sin margen para tomar grandes decisiones en lo que se refiere a los nombres que forman su convocatoria. Como hace una semana para el derbi guipuzcoano con el Eibar, se lleva a todos los disponibles del primer equipo y suma a Gorosabel, lo que hace que haya una sobrepoblación de defensas, tres centrales, tres laterales y el polifacético Elustondo. Aunque parecía que iban a recuperarse antes, Rulli y Xabi Prieto siguen sin estar disponibles. Lo de Carlos Martínez es el enésimo expediente X médico que hay en la Real y Guridi y Bautista siguen con sus procesos de recuperación. A esta lista se une Odriozola, por las molestias que sintió en la última jugada del partido de Ipurúa, y también Illarramendi, que cumple partido de sanción. La buena noticia para esta semana es la reincorporación de Canales al grupo.

Imanol tendrá que mostrar si el plan en Eibar era episódico y obligado por el rival o si es el 4-2-3-1 es lo que podemos esperar hasta el final del curso, que es lo que parece más probable. Moyá seguirá bajo palos, y da la impresión de que la defensa será la misma que en Ipurúa, la formada por Elustondo y De la Bella en los laterales y Navas y Llorente en el centro. Zubeldia será el sustituto de Illarra en el centro del campo, en el que presumiblemente se mantendrá Zurutuza. Por delante de ellos, podría entrar Januzaj por Juanmi o repetir el tridente ofensivo de la pasada jornada, con Oyarzabal y Willian José completando el once. Menos opciones parecen tener Toño Ramírez, Héctor Moreno, Gorosabel, Kevin Rodrigues (aunque este podría ser la sorpresa en el equipo inicial), Pardo, Canales y Agirretxe.

Resulta triste comprobar que el empate en Ipurúa solo sirvió para poner un punto más de ventaja sobre los puestos de descenso y que la tierra de nadie es el único escenario posible para la Real. El equipo realista es decimoquinto con 34 puntos. El descenso lo marca Las Palmas con 21, trece menos que los del equipo de Imanol. Europa, casi a la misma distancia, a doce. Y con 24 por jugarse. Su rival, el Girona, sí está inmerso en la lucha europea, es octavo con 44, a dos de la séptima plaza. La Real lleva tres jornadas sin ganar y suma una sola victoria en sus seis últimos partidos. Como local, el equipo txuri urdin solo ha sumado más puntos que los cuatro últimos. Solo lleva 15 de 45 posibles, la tercera parte. El Girona ha sumado en nueve de sus quince salidas, con cuatro victorias y cinco empates, aunque de las últimas ocho perdió cinco y ganó una. Los catalanes suman dos jornadas sin ganar después de tres victorias seguidas, y eso les ha sacado de la zona europea.

Dado que el Girona se estrena en Primera División en la presente campaña, no hay precedentes de visitas a San Sebastián en la máxima categoría. Sí los hay en Segunda, cinco concretamente, y el dato más significativo, probablemente también el que sirva para poner en alerta a la Real, es que el conjunto catalán no conoce la victoria en Donostia. Perdió en sus cuatro primeras visitas y empató en la última. La victoria más clara de la Real fue el 5-1 de la temporada 1948-1949, con dos goles de Arguiñano y uno de Caeiro, Pérez y Alsua. El equipo txuri urdin siempre ha marcado en sus partidos en San Sebastián ante el Girona, y en cuatro de sus cinco enfrentamientos marcó en más de una ocasión. Solo en el 1-0 de la temporada 1942-1943 no llegó a anotar un segundo gol. Y otra curiosidad, en tres de las cinco temporadas en las que se cruzó la Real con el Girona en Segunda acabó celebrando el ascenso.

El último precedente data, precisamente, de la temporada del regreso a Primera División, la 2009-2010, pero de cuando ese ascenso estaba todavía muy lejos. Fue en la cuarta jornada y la Real, con dos partidos en Anoeta, aún no era capaz de ganar ante su público. Una mala primera parte realista hizo que el Girona se fuera con ventaja al descanso, gol de Kike Ratón, que pudo ser más amplia de no mediar un doble paradón de Bravo al exrealista Moha. Pero Martín Lasarte fue ambicioso en el descanso. Xabi Prieto le dio un pase sensacional a Agirretxe para empatar. Y jugando fenomenal y mereciendo la remontada, llegó el mazazo del segundo del Girona. Lo hizo Peragón con un disparo desde fuera del área. La Real pareció rendirse, pero encontró el gol del empate por obra y gracia de su delantero, Agirretxe, que firmó el segundo esta vez a pase de Elustondo. El partido se volvió loco a partir de ahí, pero ya nadie movió el marcador.

lunes, abril 02, 2018

Imanol, noveno entrenador del Sanse que llega a la Real

Imanol Alguacil, en su estreno con la Real, en Ipurúa.
Si la Real es un club de cantera, tiene que serlo para todo, también para sus entrenadores. Y eso se ha dado con cierta frecuencia en la historia del club. No quiere decir esto que no haya que fichar técnicos, porque hay nombres vitales para entender la historia del equipo txuri urdin que han venido desde fuera, incluyendo al preparador con más partidos de la historia realista, John Benjamin Toshack. Tampoco que el paso por el Sanse sea obligatorio para alcanzar el primer equipo, ni siquiera en los técnicos que llegan al cargo desde la estructura de Zubieta, como fue el caso de Jagoba Arrasate. Pero sí que es interesante comprobar que Imanol Alguacil se ha convertido en el noveno entrenador que ha tenido el equipo filial de la Real y que se sienta también en el banquillo del primer equipo. Ojo, nueve los 17 que se han dirigido los destinos del filial desde que en 1957 se convirtió en el equipo fundamental de la cantera realista con su ascenso a Tercera División. Y otro dato importante: desde 1957, 32 técnicos han dirigido al primer equipo. Eso quiere decir que el 28,1 por ciento pasó antes por el Sanse. Casi uno de cada tres. Cantera también en ese aspecto, desde luego.

El salto del filial a los mayores fue directo para cinco entrenadores, incluyendo ya a Imanol. Perico Torres fue el primero en protagonizarlo, entrenó al filial entre 1958 y 1962, llevando al filial a Segunda División, y al comienzo de la temporada 1962-1963 pasó al primer equipo. Gonzalo Arconada también dio ese salto sin salir del club. Entrenó al filial cinco años, hasta enero de 2006, cuando sustituyó de manera efímera a José María Amorrortu. Se da la circunstancia de que Arconada es el único que puede presumir de haber entrenado a Real, Sanse y Real femenina, cargo que ocupa en la actualidad. José Ramón Eizmendi también fue solución de emergencia, también fue protagonista de un breve paso por el primer equipo y también fue cesado, en la temporada 2007-2008. Se hizo con el banquillo tras la dimisión de Chris Coleman y dejó su puesto a Juanma Lillo, aunque en su caso volvió al Sanse cuando dejó el banquillo del primer equipo. Finalmente, Asier Santana solo entrenó un partido, la victoria ante el Atlético de Madrid en la temporada 2014-2015, como nexo entre Jagoba Arrasate y David Moyes, pero su salto fuer directo y después se convirtió en el segundo entrenador del escocés primero y de Eusebio después.

Los otros cuatro llegaron a la Real saliendo del club tras dirigir a su filial. Joseba Elizondo fue el primer entrenador del Sanse, pero para llegar a la Real, donde logró la importante permanencia en la promoción jugada en 1960 contra el Córdoba, tuvo que pasar antes por el Real Unión. El siguiente en seguir un camino no consecutivo entre el Sanse y la Real fue el mítico Javier Expósito, figura clave en la historia de la cantera realista, entrenador del Sanse durante las dos décadas en las que se forjó el equipo campeón, y que en 1982 dejó ese banquillo. Al de la Real no llegó, aunque fuera de manera provisional, hasta 1991, y entonces logró la mítica primera victoria en Liga en el Santiago Bernabéu. Salva Iriarte hizo un cursillo más amplio, entrenando al Sanse cuatro años, pasando a ser el segundo de Marco Antonio Boronat en 1989, siéndolo también de John Toshack y ocupando el puesto del galés ya en 1994. Tras ser cesado, también volvió al Sanse posteriormente. Periko Alonso dirigió al Sanse en el salto a los años 90, se marchó a ocupar los banquillos de Beasain, Eibar y Hércules y acabó como solución de emergencia en la Real cuando se cesó a Javier Clemente, en el año 2000. Tan mal le fue y tan desencantado acabó, que decidió retirarse de los banquillos.

Es verdad, y así hay que decirlo también, que a este recurso continuo no han seguido largas carreras al frente del primer equipo. El que más partidos ocupó el banquillo realista fue Iriarte, que estuvo 41 partidos y es ahora mismo el vigesimosegundo técnico con más encuentros dirigidos. El que menos, obviamente, Santana, que solo estuvo en un encuentro. Si todo va según lo previsto e Imanol dirige a la Real hasta el final de la Liga sumará nueve encuentros como su técnico y superará los ocho de Arconada y tendrá que esperar a una oportunidad futura para superar los nueve de los diez de Periko Alonso y los once de Eizmendi.

Los entrenadores del Sanse que no han llegado a entrenar a la Real fueron Rafael Mendiluce, Mikel Etxarri, Inaxio Kortabarria, Roberto López Ufarte, Iñaki Eskibel, Imanol Idiákez, Meho Kodro y Luki Uriarte.

sábado, marzo 31, 2018

PREVIA Eibar - Real Sociedad. En busca de una victoria inédita

Oyarzabal lamentando la última derrota en Ipurúa.
La Real no sabe lo que es ganar en Ipurúa en Primera División. Es más, tampoco ha empatado. Y solo ha marcado un gol en sus tres visitas al feudo armero en la máxima categoría del fútbol español. Si el equipo txuri urdin quiere encontrar motivaciones para estas nueve tristes jornadas de la Liga, no va a encontrar nada mejor que esto, además de ser el partido que servirá para que Imanol Alguacil debute como técnico del primer equipo (domingo, 18.30 horas, Ipurúa, beIN La Liga). La Real busca una victoria inédita que sirva, además, para demostrar que de verdad empieza una nueva etapa, una que al menos permita acabar con buen pie la temporada más decepcionante en mucho tiempo y que, además, sirva para que veamos el verdadero potencial de la plantilla y el grado de renovación que va a necesitar ahora que Roberto Olabe ya está de nuevo a bordo del barco realista.

Las cartas con las que jugará Imanol en su debut son una incógnita, pero la convocatoria sí ha dejado una primera noticia de relevancia: Rubén Pardo vuelve al grupo después de meses marginado por Eusebio. En realidad, el nuevo técnico txuri urdin no ha tenido mucho margen para escoger, ya que se lleva a los 18 jugadores disponibles del primer equipo. Todos los que se quedan fuera lo hacen por problemas físicos o por no estar plenamente recuperados de las molestias que tenían. El último en unirse a esa lista es Bautista, que pierde así la primera oportunidad de conseguir más minutos con el nuevo técnico. Junto a él, Rulli, Carlos Martínez, Xabi Prieto, Canales y Guridi siguen su proceso de recuperación.

Tanto el once como el esquema de juego son una incógnita, pero lo que sí está claro es que la primera gran decisión que tiene que tomar Imanol se aplaza por la ausencia de Rulli. Así, Moyá seguirá bajo palos. En la defensa, el único nombre seguro es el de Odriozola, y del resto, realmente, podría jugar cualquiera, aunque De la Bella tiene ventaja en el lateral izquierdo sobre Kevin y en principio Llorente y Elustondo podrían ser los centrales. En el centro del campo, está por ver si Imanol mantiene el centro del campo de Eusebio, el que forman Zubeldia, Illarramendi y Zurutuza o si Pardo tiene por fin una oportunidad. Y arriba, con Willian José fijo, el resto de atacantes se juegan las otras dos plazas.

La derrota ante el Getafe que le costó el puesto a Eusebio dejó a la Real en la decimoquinta posición con 33 puntos, en la mejor definición de la tierra de nadie, doce puntos por encima de la zona de descenso y diez por debajo de esa séptima posición que conduciría a las interminables previas de la Europa League. Su rival, el Eibar, es undécimo con 39 y lucha por reengancharse todavía a esa pelea europea. La Real no gana fuera de casa desde la octava jornada, desde que superó al Eibar. Era su tercera victoria en cuatro partidos como visitante. Desde entonces, ha empatado tres y ha perdido siete. Y en las últimas cinco jornadas, solo una victoria. Los dos últimos partidos, además,acabaron en derrota. Solo cinco equipos han sumado menos lejos de sus estadios. El Eibar, por su parte, ha ganado en casa casi la mitad de lo que ha jugado, siete de quince partidos, pero ha perdido cinco y solo ha ganado uno de los últimos tres y llega a este partido con un punto de los últimos nueve y, como la Real, dos derrotas consecutivas.

Tres visitas de la Real a Ipurúa, tres derrotas. Se puede contar la historia de muchas maneras, pero la estadística es terrible. El derbi guipuzcoano en territorio armero solo conoce un ganador, el Eibar. Da igual que solo sean tres derrotas, son ya demasiadas. Que sean partidos de muy pocos goles queda en evidencia al recordar que el 2-0 de la temporada 2016-2017 es la victoria más clara del Eibar. Zurutuza es el autor del único gol realista en Ipurúa en Primera, en el 2-1 de la campaña anterior, la 2015-2016. Todas las victorias del Eibar fueron por un único gol de diferencia. El pleno de derrotas en la máxima categoría contrasta con la estadística en Segunda. En la división de plata se jugaron dos encuentros, la Real ganó el primero, en la campaña 2007-2008, por 0-1, gol de penalti de Gerardo, y empató a uno el segundo, en la temporada siguiente, con un gol de Aranburu.

Efectivamente, en el último precedente entre Eibar y Real Sociedad en casa del primero, el triunfo se lo quedó el equipo azulgrana por 2-0. El partido se torció en el minuto 23, cuando Sánchez Martínez expulsó a Elustondo con roja directa por una mano dentro del área, tras un cabezazo a quemarropa y sin que el realista sacara el brazo para interrumpir la trayectoria del balón, en una de esas jugadas que ni los propios árbitros dicen claramente si es penalti. Pedro León lo mandó a las nubes, pero el partido se convirtió para la Real en un sufrimiento inevitable, en el que nunca estuvo cerca de sacar algo. Los goles, eso sí, no llegaron hasta la segunda mitad, y con más infortunio todavía. En el minuto 57, Illarra desvió al interior de la portería de Rulli un centro de Escalante. Y Bebé hizo el definitivo 2-0 ocho minutos después, con un fuerte disparo desde fuera del área.

viernes, marzo 16, 2018

PREVIA Real Sociedad - Getafe. Un día más o el primer día del mañana

Oyarxabal, en el último duelo en Anoeta ante el Getafe.
La Real escoge. El partido ante el Getafe (sábado, 18.30 horas, Anoeta, beIN La Liga) puede ser un día más de esta triste temporada que estamos viviendo, el primero desde la asunción definitiva de que el curso ya está perdido, o puede ser el primer día del mañana. Si el equipo txuri urdin opta por la versión apática de su visita al Espanyol, la Liga se va a hacer eterna y habrá que ver si Anoeta, por mediovacío que está de público y de gradas, dicta sentencia como todavía no lo ha hecho en lo que llevamos de competición. Si la Real, en cambio, da muestras de estar viva podrá hacer que estas diez jornadas, inútiles sobre el papel, sirvan para algo. No es una tesitura fácil, pero es la que se han buscado técnico y jugadores con el pobre nivel mostrado hasta ahora y haciendo que la Real, sin las tres primeras jornadas, lleve un ritmo casi de descenso.

Las convocatorias de Eusebio, sin construirse con grandes sobresaltos, sí que es verdad que de vez en cuando dejan ciertas noticias que sorprenden. La ausencia de Pardo, la caída en desgracia de Kevin Rodrigues o la alternancia de Bautista entre los minutos de la basura y la grada no pueden pillar a nadie por sorpresa. La salida de la convocatoria de Elustondo sí que es algo más difícil de entender, y más viendo lo mal que defendió la Real en Barcelona la pasada jornada. Ellos cuatro son las ausencias por motivos técnicos, que se unen a las conocidas bajas por lesión de Rulli, Carlos Martínez y Xabi Prieto. Zubeldia ha superado unas molestias para entrar en la lista, a la que vuelve Guridi y a la que también se incorpora el potrillo Gorosabel.

Eusebio tiene la disyuntiva de volver a optar por la continuidad o lanzarse con lo que ha probado en Zubieta durante la semana, un esquema en el que entre Willian José y Agirretxe. La ausencia de Bautista lo hace más improbable, pero es difícil aventurarse. Moyá estará bajo palos, con una defensa seguramente formada por Odriozola y De la Bella en los laterales y Héctor Moreno y Navas en el centro. Illarramendi y Zurutuza parecen fijos en el centro del campo, y el estado de Zubeldia puede determinar si este juega de cuatro o si entra Guridi para colocarse algo más adelantado. O incluso Canales, repitiendo en una zona en la que falló mucho hace una semana. Y en ataque, con Willian José seguro, se abren todas las posibilidades para el propio Canales, Juanmi, Januzaj, Oyarzabal o el mencionado Agirretxe. En el banquillo sí estarán con toda probabilidad Toño Ramírez, Gorosabel y Llorente.

En tierra de nadie, pero en la zona baja de ese triste lugar. Así quedó la Real tras su derrota en el RCDE Stadium, decimocuarta con 33 puntos, trece por encima de la zona de descenso que ahora mismo marca Las Palmas y a diez del séptimo puesto, que será europeo, y que ocupa el Girona. Su rival, el Getafe, tiene tres puntos más que la Real y apura su última opción de reengancharse a esa lucha en la élite, por difícil que lo tenga en estos momentos. El equipo txuri urdin ha enderezado un poco su trayectoria en Anoeta, donde suma tres victorias consecutivas, pero ha dejado escapar puntos en ocho de los 14 partidos que ha disputado como local. Anoeta es el campo en el que más goles se ven, y solo Barcelona y Real Madrid suman más goles en su estadio que los 32 de la Real. Solo los tres equipos en descenso han sumado menos a domicilio que el Getafe, nueve puntos en 13 partidos y una sola victoria, 1-2 ante el Leganés en la tercera jornada de Liga.

El Getafe no es precisamente un visitante cómodo para la Real en los escasos nueve precedentes que hay de estos enfrentamientos en Donostia, todos ellos en Primera División. El balance es totalmente parejo, con dos victorias para cada equipo y nada menos que cinco empates. La victoria más abultada de la Real se produjo en la temporada 2005-2006, cuando el equipo txuri urdin superó al azulón por 3-0, goles de Nihat, Aranburu y Xabi Prieto. En las dos ocasiones que ha ganado el Getafe en Anoeta lo hizo por el mismo resultado, 1-2, en las temporadas 2014-2015 y 2015-2016, lo que hace que las dos últimas visitas del equipo madrileño a Anoeta se hayan saldado con triunfo visitante. La última victoria local, el 2-0 de la temporada 2013-2014, con goles de Vela y Seferovic.

La última vez que se vieron las caras Real Sociedad y Getafe en Anoeta, en la temporada 2015-2016, el triunfo efectivamente voló hacia tierras madrileñas. Y lo hizo a pesar de que los madrileños, embarcados en una lucha por la permanencia que no lograron, llevaban 13 partidos consecutivos sin ganar lejos de su estadio cuando se presentaron en San Sebastián. La Real hizo un partido paupérrimo, y eso que entonces sí tenía alguna posibilidad factible de acercarse al séptimo puesto, no como en esta ocasión. Pero los de Eusebio la despreciaron ante un rival que nunca dio la sensación de estar jugándose la vida. Sin nada de fútbol en Anoeta, la Real se adelantó con un gol de Vela, aprovechando un rechace tras una jugada de Oyarzabal. Pero, sin tensión en las filas locales, el Getafe le dio la vuelta. Segundos antes del descanso empató Sarabia. Y Álvaro Vázquez hizo el 1-2 al marcar un penalti cometido por Oier, que sustituía al sancionado Rulli.