sábado, enero 13, 2018

PREVIA Real Sociedad - Barcelona. La hora de los valientes

Willian José, autor del gol realista de la pasada temporada.
La caída libre que experimenta la Real en la Liga tras las tres primeras victorias solo se puede frenar dando la cara desde ya y sin importar el rival. Y como el siguiente es nada menos que el líder de la competición, el invicto Fútbol Club Barcelona (domingo, 20.45 horas, Anoeta, Movistar Partidazo), hay que proclamar que es la hora de los valientes. Eusebio Sacristán tendrá que acertar, pero la valentía la van a tener que demostrar los once que salgan de inicio y los catorce que jueguen minutos. La Real tiene la capacidad de jugar, pero no lo hace. Tiene potencial ofensivo, pero no lo demuestra. Tiene defensas de nivel, pero el sistema no funciona adecuadamente. Las soluciones urgen, y el Barça no va a ser el mejor rival para darle la vuelta a una situación que desde hace tiempo es preocupante. Y además de la preocupación añadida por el arbitraje de González González, está además la misión histórica de salvaguardar el récord de imbatibilidad que mantiene la Real campeona de los años 80 superando a un Barcelona que empieza a amenazarlo.

Ninguna sorpresa en la convocatoria. Si acaso, la ausencia de Guridi después de haber vuelto a una lista la pasada jornada. Porque el resto es exactamente lo esperado. Van todos los de la primera plantilla salvo los descartados habituales, un Rubén Pardo que espera que se concrete su salida y un Bautista con demasiado poco protagonismo. Junto a ellos, verán el partido en la grada los tres lesionados, Carlos Martínez, Iñigo Martínez y De la Bella. Y como las tres bajas son en defensa y Eusebio solo tiene dos laterales puros, Gorosabel se une al grupo para afrontar el encuentro ante el Barcelona. La novedad, ya esperada, el retorno de Januzaj a la lista, en la que también entra Agirretxe. La lista es de 19 porque Eusebio ha llamado a tres porteros, porque Rulli es duda. El escogido para esa tercera plaza de guardameta es Garrancho.

Lo más previsible es que Eusebio no toque su once fetiche más allá de la obligada ausencia de Iñigo Martínez. De esta manera, jugarán Rulli bajo palos siempre y cuando esté en condiciones de hacerlo, Odriozola y Kevin Rodrigues en los laterales, con Raúl Navas y Llorente en el centro de la zaga. El centro del campo, el intocable, el que forman Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto. Y por delante de ellos, Januzaj regresará al once para acompañar a Oyarzabal y Willian José. Para el banquillo, si finalmente el descartado es Garrancho, quedarán Toño Ramírez, Elustondo, Gorosabel, Zubeldia, Canales, Juanmi y Agirretxe, esperando jugar sus primeros minutos tras la nueva lesión que le tuvo en el dique seco unos cuantas jornadas más.

La derrota en Leganés hizo a la Real bajar hasta la duodécima posición, con 23 puntos, una cifra bastante pobre. Los de Eusebio están a cinco puntos de Europa y ocho puntos por encima de nadie, con el peligro de quedar en tierra de nadie o incluso de sufrir. El Barcelona es el líder de la competición. Invicto, con quince victorias en los 18 partidos jugados. Lejos del Camp Nou, solo se ha dejado puntos en sus visitas al Metropolitano y a Mestalla, donde cosechó sendos empates después de ponerse por debajo en el marcador, y es el más goleador a domicilio, 19 en nueve encuentros. Los de Valverde llevan cuatro victorias seguidas. La Real, en cambio, apenas ha sumado un triunfo en sus últimos siete choques ligueros. En casa ha ganado tres de los nueve partidos jugados, con el mismo número de derrotas y empates, y solo un equipo ha encajado en su estadio más que los 17 goles que le han marcado a la Real en Anoeta, el colista Las Palmas.

Han sido ya 70 las visitas del Barcelona a San Sebastián, siempre en Primera, y el balance es favorable a la Real, que ha vencido en 29 de esos encuentros, ha perdido 23, mientras que los 18 restantes acabaron en empate. La Real ha superado al Barcelona por 4-1, su mejor resultado, en dos ocasiones. La primera fue en la temporada 1930-1931, con goles de Cholín, dos de Bienzobas y Mariscal, y la segunda fue en la 1987-1988, con un gol de Górriz, dos de Zamora y uno más de José Mari Bakero. Por contra, la peor derrota realista en Donostia ante el Barça fue el 0-6 de la temporada 2000-2001, con los seis goles del equipo culé en una primera mitad sonrojante y para no olvidar. Una vez más se pone en juego la espectacular racha de la Real ante el Barcelona, que no ha ganado en Anoeta desde el último ascenso txuri urdin, con cinco victorias de la Real y dos empates.

La temporada pasada, la 2016-2017, aunque fue uno de los dos empates que el Barcelona ha arrancado en los últimos siete campeonatos ligueros, fue probablemente el mayor baño futbolístico que recibió de la Real. El equipo de Eusebio arrolló al de Luis Enrique. La Real mereció adelantarse en una formidable primera parte en la que el Barcelona ni pasó del centro del campo, salvo con un disparo lejano de Suárez aprovechando un error de Zurutuza que ni siquiera cogió la portería de Rulli. Ya en la segunda parte, el argentino hizo un paradón en una falta de Neymar, justo antes de que una pillería de Vela permitiera a Willian José cabecear el balón al interior de la portería de Ter Stegen. Casi a continuación, empató Messi, cazando una buena asistencia de Neymar. Aunque el Barça pudo hacer el 1-2, la Real, con Vela al mando, debió ganar en el tramo final por un posible penalti a Willian José y sobre todo por un gol que se anuló a Juanmi por un fuera de juego que solo vio Gil Manzano.

miércoles, enero 10, 2018

'El escudo del balón cosido', historia txuri urdin en primera persona

Portada del libro 'El escudo del balón cosido'.
A nadie se le escapa que la Real la forman sus aficionados. A nadie que entienda de verdad lo que es la Real, al menos. Por eso es una delicia leer libros como este El escudo del balón cosido, en el que Miguel Fernández Ubiría nos cuenta exactamente lo que dice el subtítulo del libro, la historia de El niño que se hizo de la Real para siempre. O lo que es lo mismo, la historia del club txuri urdin vista a través de sus propios ojos y según la fue viviendo, en primera persona, a veces de una manera muy intensa, otras más alejada, sabiendo dónde estaba el autor en cada acontecimiento digno de mención en el devenir del equipo que con más o menos intensidad nos quita el sueño en cada partido. Porque la Real es justo eso, vivirla, y vivirla en primera persona. Todos sabemos dónde estábamos en los días clave, en la Liga de Gijón, en la Copa de Zaragoza, en el descenso a Segunda, en el regreso a Primera. Y esos momentos pueden extenderse o ser más modestos en número en función de nuestra edad, pero es lo que hace que amemos a la Real. No nos engañemos, es así.

Miguel, porque a un autor que nos cuenta estas cosas con tanta sinceridad hay que dirigirse por su nombre de pila, de la manera más personal y cercana que exige su relato, traza en el libro una modesta historia del equipo de nuestros amores y desvelos. Pero donde el libro crece es en las distancias cortas. Crece en su admiración infantil por Larzabal, en la manera en la que nos transmite cómo olía Atocha, en sus escapadas desde el trabajo para poner la radio y ver si la Real se convertía en bicampeona de Liga, en cómo su padre le transmitió su amor por los colores blanquiazules, y hasta en los agradecimientos con los que cierra el libro recordando a su pareja y el "perjuicio causado por mis estados de ánimo". Los que a todos y cada uno de nosotros, queramos o no, nos provoca la Real, porque la felicidad de la Real es la felicidad de los realistas, claro está, y eso es justo lo que se ve con claridad a lo largo de las más de 250 páginas de este libro publicado por Ediciones Anaquel en 2016.

Como dice el gran Iñaki Gabilondo en el prólogo del libro, y su sola presencia ya es garantía de que el seguidor de la Real va a encontrar algo interesante en las páginas venideras, El escudo del balón cosido va sobre sentimientos, sobre un sentimiento txuri urdin en Donostia y lejos de allí, lo que, quizá de manera involuntaria, sirve de reconocimiento a tantos seguidores de la Real que tienen que vivir su pasión sin pisar habitualmente las gradas de Anoeta. Y sirve también de guía para conocer lo esencial de la historia de su equipo. La historia, esa gran olvidada en un mundo en el que solo cuenta el anterior partido. Miguel sabe de esa historia y la explica muy bien, maneja bien los datos, y sin necesidad de ser exhaustivo en todo momento, precisamente porque esto es un relato y no un libro de texto, sí que sirve para que un seguidor, realista o no, entienda el devenir del equipo.

Lo bueno del libro de Miguel es que se trata de una obra única, personal a intransferible que todos podemos (¿debemos?) complementar con nuestras propias vivencias personales, que sirven para construir este relato con la misma emoción. Porque todos, como él, tenemos nuestra propia historia sentimental de la Real Sociedad, pero es a Miguel a quien le tenemos que agradecer que abra el fuego y que nos proponga el juego de contar nuestras propias anécdota.

El libro se puede comprar en la Librería Lagun (Calle Urdaneta, 3), en la Librería Donosti (Plaza de Bilbao, 2) y en el Kiosco Txuri Urdin (Plaza Ferrerías, junto al estadio de Anoeta).

sábado, enero 06, 2018

PREVIA Leganés - Real Sociedad. El necesario regalo de Reyes

Xabi Prieto hizo el 0-2 de la temporada pasada en Leganés.
La Real necesita hacerse un regalo de reyes en su visita a Leganés (domingo, 12.00 horas, Butarque, beIN La Liga). Lo necesita si quiere seguir metida en la lucha por la Liga, si quiere olvidar que la mayor parte de sus rivales han empezado compitiendo en la Copa del Rey que los de Eusebio Sacristán tiraron a la basura con su indigna actuación ante el Lleida. Lo necesitan para prolongar la dinámica positiva de los dos últimos encuentros, el empate en San Mamés y la victoria ante el Sevilla que sirvió como la mejor despedida posible a Carlos Vela. El primer partido sin el mexicano, el primero de un periodo que la Real tiene que rentabilizar antes del regreso de la Europa League en febrero, servirá para probar la amplitud que el técnico ve en su plantilla y que muchos no terminan de ver. Es necesario el regalo de Reyes en forma de tres puntos. Viendo la tabla, el carbón sería hasta peligroso.

Durante la primera semana del año, Eusebio manejó tres dudas y el resultado ha sido el esperado. Iñigo Martínez llega a tiempo para el partido de Leganés, pero tanto De la Bella como Januzaj no. La noticia, en todo caso, está en el regreso de Guridi, que entra en su primera convocatoria del año y puede regresar a los campos de juego después de la lesión que sufrió en abril del año pasado. Su presencia y la ausencia por decisión técnica de Rubén Pardo supone la puntilla final a la carrera del riojano en la Real, que seguramente aprovechará el mercado de invierno para salir y si la dirección deportiva actúa con inteligencia tendría que ser ya una salida definitiva para no arruinar del todo su carrera. Carlos Martínez y Agirretxe, aunque ya tienen el alta médica, tendrán que seguir esperando para competir por un puesto en el equipo.

En este mes de enero descargado de la Copa del Rey por la negligencia realista, parece evidente que Eusebio recuperará su costumbre de tener un once más o menos fijo. Rulli estará bajo palos, y en la defensa lo más normal es que jueguen Iñigo y Llorente por el centro y Odriozola y Kevin en las bandas. Existe la opción de mantener a Iñigo en la banda izquierda, donde ya jugó ante el Sevilla, con lo que entraría Navas, pero lo normal es que esté en el centro. Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto formarán el centro del campo. Y la otra duda está en el ataque, en el nombre del acompañnte de Oyarzabal y Willian José, que se disputan Juanmi y Canales, con más opciones a priori para este. En el banquillo partirán, junto a los dos descartados de los ya mencionados y salvo sorpresa, Toño Ramírez, Elustondo, Zubeldia, Guridi y Bautista.

La victoria ante el Sevilla permitió que la Real no se quedara descolgada de la lucha por Europa y que no se hundiera en la apretada parte central de la tabla. Los de Eusebio son novenos con 23 puntos, a cuatro del sexto, el Villarreal. El Leganés, con un partido menos, el aplazado contra el Real Madrid, es decimotercero con 21 puntos. La Real, después de cinco jornadas sin ganar, acumula dos sin perder. Como visitante solo seis equipos han simado más que sus once puntos, con tres victorias y dos empates en ocho partidos, pero la Real no gana fuera desde la octava jornada, 0-2 ante el Alavés. Desde entonces, dos derrotas y dos empates lejos de Anoeta. El Leganés solo ha ganado tres de sus siete partidos como local, pero lleva una muy mala racha, con una sola victoria en sus últimos siete encuentros, 3-1 ante el Villarreal, con el que cortó la de cuatro derrotas seguidas. Solo el Athletic ha marcado menos en casa que el Leganés, apenas seis goles, pero esos son los mismos que ha encajado.

Leganés y Real Sociedad solo se han visto las caras en partido liguero jugado en la localidad madrileña en una ocasión, en la temporada 2016-2017, la primera de los pepineros en la máxima categoría del fútbol español. Y vieron a una Real imponente, que ganó por 0-2 pero que mostró sobre el césped una superioridad todavía mayor, comandada por un Zurutuza imperial. Antes de la media hora, Carlos Martínez enganchó un formidable centro desde la derecha que Willian José, inmenso partido el suyo, coronó con un testarazo brutal. Ya en la segunda parte, Xabi Prieto cerró el partido aprovechando en el interior del área el rechace de Serantes a un duro disparo de Zurutuza desde la frontal. Quedaba media hora para el final y gracias a un formidable trabajo de los de Eusebio el Leganés nunca tuvo la impresión de poder meterse en el partido. Rulli apenas tuvo que intervenir y Vela pudo ampliar el marcador para la Real.

sábado, diciembre 30, 2017

Diez momentos que marcaron 2017

Acaba 2017, un año que pasará a la historia por un motivo fundamental, el regreso de la Real a competiciones europeas, pero  otros muchos momentos han definido el devenir de los últimos 365 días. Estos son diez de los más importantes.

· El debut de Odriozola
Sería un tópico decir que pocas veces hemos visto un debut tan deslumbrante como el de Álvaro Odriozola, porque la Real se está acostumbrado a sacar jóvenes talentos cada año, pero el del lateral diestro es imponente. Su primer partido fue ante el Málaga, en el segundo partido liguero del año, aprovechando las lesiones de Zaldua y Carlos Martínez, pero ya nadie le ha conseguido arrebatar el puesto de titular. Sus incansables carreras, su incisiva vocación ofensiva y sus asistencias le han convertido en un referente, en internacional con la selección española menos de nueve meses después de dar el salto de Segunda B a Primera y en objeto de deseo de los grandes.

· El Barcelona ganó en Anoeta... en Copa
La maldición del Barcelona en Anoeta se prolongó a finales de 2016 con el mayor baño de juego que ha recibido en el estadio donostiarra, con un 1-1 final tremendamente injusto. Pero el equipo blaugrana comenzó 2017 ganando por fin en Anoeta. Lo hizo en Copa y gracias a un penalti que cometió de manera inocente Elustondo, que se comió el amago de Neymar. El brasileño fue quien marcó desde los once metros, dando ventaja al Barcelona en una eliminatoria que la Real consiguió mantener hasta el minuto 80 del partido de vuelta en el Camp Nou, a pesar de caer derrotada también allí al final por un contundente 5-2.

· 50 años del ascenso de Puertollano
Los hitos hay que celebrarlos. Puertollano es un lugar mítico en la historia de la Real, fue allí donde se consiguió el ascenso más duradero del club. Después de aquel 2-2 ante el Calvo Sotelo que sirvió para volver a Primera la Real se mantuvo 40 años de manera ininterrumpida en la división de honor del fútbol español. En los prolegómenos del encuentro celebrado en Anoeta ante el Deportivo, la Real y sus gentes honraron a los héroes de Puertollano. Historia viva de la Real Sociedad que siempre tendrá un lugar en el corazón de la afición txuri urdin.

· Alegría europea en el 93
Volver a Europa siempre es una alegría, pero materializarlo cuando ya casi nadie lo espera es algo incomparable. La Real sufrió mucho en la segunda mitad de la temporada pasada y puso en peligro su pasaporte a la Europa League. En la última jornada no dependía de sí misma. Pero como el Athletic caía en la despedida del Vicente Calderón, le bastaba en empatar en Vigo para ser sexta. Con 1-1 en el marcador de Balaídos, Hjulsager conectó un brutal disparo en el minuto 90 que se coló por la escuadra de Rulli. Pero en el 93, en el último instante, cuando todo parecía perdido, un cabezazo de Juanmi a la salida de un córner hizo justicia y le devolvió a la Real la plaza que merecía.

· Las lágrimas de Agirretxe
Pocas veces un partido de pretemporada es significativo. Pero el que jugó la Real ante el Groningen el pasado 2 de agosto sí lo fue. Después de 522 días, los que habían transcurrido de la lesión que sufrió en un brutal choque con Keylor Navas, Agirretxe reaparecía. Lo hacía en un campo modesto, en un partido sin brillo. Pero marcó con un brillante cabezazo. Y Agirretxe lloró. Lágrimas de felicidad por haber encontrado la luz al final del túnel. Las malditas lesiones no le han abandonado, y todavía esperemos el regreso de verdad del 9 realista, pero aquel día todos fuimos muy felices con un sencillo gol de pretemporada.

· El partido 500 de Xabi Prieto
Alcanzar 500 partidos con la Real es algo al alcance de muy pocos. Xabi Prieto, el capitán, lo logró ante el Villarreal. Un sueño hecho realidad para un jugador que simboliza como pocos lo que significa la Real y, aún más, ser de la Real. La historia quiso agradecer a Xabi la fidelidad a unos colores y le dio una noche mágica en la que dio una asistencia y, sobre todo, marcó un gol. Las imágenes de su celebración, agarrándose el escudo que descansa sobre su corazón, son la mejor muestra de lo que siempre ha sido, es y será la Real Sociedad, un equipo que necesita más jugadores como él.

· Líder de Primera quince años después
La errática trayectoria que ha tenido la Real en la primera parte de la temporada 2017-2018 ha hecho que sea una anécdota, pero el equipo txuri urdin finalizó la tercera jornada como líder de la Primera División. Un detalle menor en una campaña en la que obviamente la Real no va a luchar por el título, pero igualmente hermoso. Porque la última vez que el cuadro realista encabezó la clasificación fue en la 2002-2003. La última vez que estuvo al frente de la tabla fue antes de jugar aquel partido de Vigo en el que una merecida Liga se esfumó. Ganar en Vigo (2-3), al Villarreal (3-0) y al Deportivo (2-4), primera vez que la Real vencía los tres primeros partidos de una Liga, le permitió disfrutar de esa posición.

· La vergonzosa eliminación copera ante el Lleida
Hay borrones que no se deberían olvidar. Lo que la Real hizo en la Copa ante el Lleida es una profunda vergüenza para el escudo, para la camiseta y para su historia. Una eliminatoria ante un equipo de Segunda B que dominaba por 3-0 a media hora del final se convirtió en un sainete inenarrable, en el que el Lleida logró hacer tres goles en un Anoeta semivacío y logrando la clasificación por el valor doble de los goles en campo contrario. El coladero defensivo que ha sido la Real en esta primera mitad de la temporada tuvo aquí su manifestación más deshonrosa.

· Goleadas históricas en la Europa League
Aunque el final de la fase de grupos de la Europa League no fue el mejor, no se puede negar que la Real está haciendo historia en Europa. Ante el Rosenborg logró su  mayor goleada europea en casa, un 4-0 con dos tantos de Llorente, uno de Zurutuza y otro en propia puerta de Skjelvik que superó el 3-0 logrado ante el Spartak de Moscú en la temporada 1998-1999. Y después rubricó su potencial goleador con un antológico 0-6 ante el Vardar, con cuatro goles de Willian José y uno más de Oyarzabal y De la Bella, que mejoró el 2-4 logrado ante el Sparta de Praga también en 1998 en aquella Copa de la UEFA con Bernd Krauss como entrenador.

· La despedida de Carlos Vela
Si alguien hubiera escrito cómo tenía que ser la despedida de Carlos Vela de la Real Sociedad, probablemente no lo habría hecho mejor que de la forma en que salió todo. La Real sufrió para ganar al Sevilla y lo hizo, finalmente, por 3-1. Vela recibió el calor de Anoeta antes de empezar el partido, encendiendo móviles y linternas en el minuto 11 para honrar el número que ha vestido en los últimos años y cantando el gol que cerró el encuentro. Lo marcó Vela, sí. Y lo celebró besando el escudo de la Real, un escudo que conocería poco cuando llegó y que ha aprendido a querer durante unos años en que jugador y equipo han crecido a la par. Una despedida a la altura de su leyenda.

martes, diciembre 19, 2017

PREVIA Real Sociedad - Sevilla. Que el adiós de Vela sea una fiesta en el marcador

Vela, en el partido ante el Sevilla de la pasada temporada.
La Real no está para fiestas, pero le ha caído una en el peor momento y ante el peor rival (miércoles, 21.30, Anoeta, beIN La Liga). El equipo txuri urdin está obligado a despedir a Carlos Vela, uno de los extranjeros más importantes de su historia, como se merece, pero la fiesta tiene que ser en el campo. No será fácil que el Sevilla sea un convidado de piedra, pero hay que superarle. Y no está la Real en la mejor de sus rachas, sumando cinco partidos sin ganar en la Liga, con una despedida cuestionable de la primera fase de la Europa League y con una sonrojante eliminación copera a sus espaldas. Pero hay que ganar. La fiesta a Vela no tiene que ser la que, se dice, se había preparado en Madrid tras el partido en el Wanda Metropolitano para aprovechar un día de fiesta. La fiesta ha de ser sobre el césped de Anoeta y en su marcador. Porque si no, habrá poco margen para fiestas. El descenso estará más cerca que Europa aunque la distancia pueda ser pareja. Y la crisis se habrá prolongado ya demasiado.

Eusebio ha dejado más dudas que otra cosa en la víspera del encuentro, porque ha explicado que hay algún jugador con molestias, sin aclarar quién o quiénes, y ha confeccionado una convocatoria de 19 jugadores, de la que habrá un descarte antes del encuentro. Aunque cuentan ya con el alta médica, y como era previsible, el técnico realista no ha querido incluir en la lista a Guridi y Agirretxe, que contarán ya a partir del año nuevo. Junto a ellos verán el partido en la grada los tocados Carlos Martínez y Kevin Rodrigues y el descarte habitual, Rubén Pardo, de cuya salida en enero ya se está hablando, seguramente en forma de cesión aunque realmente sea algo absurdo si se piensa seguir contando con Eusebio para un futuro más o menos largo. Los que regresan, a la espera del descartado, son Elustondo y Bautista.

Es previsible que Eusebio saque todo lo que tiene, y la duda es si el homenaje a Vela antes del partido y en el minuto 11 se coronará con la titularidad. Rulli estará en la portería, con Iñigo Martínez y Llorente como centrales, a los que escoltarán en las bandas Odriozola y De la Bella. Lo más probable. Si se repite el once que jugó en San Mamés, que es el equipo tipo de Eusebio ya con certeza, saldrían Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto en el centro del campo y Januzaj, Oyarzabal y Willian José en punta. Da la impresión de que podría haber alguna sorpresa, incluso teniendo en cuenta que este es el último partido del año, pero es difícil aventurar cuál sería. A la espera de esa decisión de Eusebio y de saber qué jugador se queda en la grada, presumiblemente un atacante, el resto de la convocatoria la forman Toño Ramírez, Elustondo, Navas, Zubeldia, Canales, Vela, Juanmi y Bautista.

La clasificación dice que, pese a la crisis de resultados en la que vive la Real, no hay nada perdido todavía. El equipo es undécimo, sí, pero a solo cuatro puntos de Europa. El descenso, eso sí, está a ocho. El Sevilla es quinto con 29 puntos, con un margen de seis sobre el séptimo y a solo dos de las plazas Champions que cierra el Real Madrid. El equipo txuri urdin está obligado a enderezar su rumbo en Anoeta, donde apenas ha logrado nueve puntos, dos victorias y tres empates, y ha ganado uno de sus siete últimos partidos de Liga, porque solo Alavés y Las Palmas han sumado menos como locales. El Sevilla, en todo caso, no es el visitante más fiero. Es verdad que ha ganado tres partidos, pero ha perdido los otros cinco y solo cinco equipos han marcados más goles lejos de sus estadios. Mientras la Real lleva cinco jornadas sin ganar y apenas ha logrado tres de los últimos quince puntos, el Sevilla suma dos partidos sin victoria y con un punto de seis posibles.

Han sido 78 ya los precedentes en partido liguero celebrado en San Sebastián, todos ellos en Primera División, y el balance es bastante favorable a la Real. El equipo txuri urdin ha logrado 34 victorias por solo siete del sevillano, con 17 empates para completar la estadística. En Anoeta también hay ventaja para la Real, con nueve victorias, cinco empates y cuatro derrotas, y esos datos son parecidos a los que se han dado desde el ascenso realista de 2010, acumulando cuatro victorias y un empate, por solo dos triunfos del Sevilla. El 5-0 de la temporada 1949-1950, con goles de Epi, Caeiro, Basabe y dos de Pérez Payá es la goleada más contundente conseguida ante el Sevilla. Por su parte, el conjunto andaluz logró su triunfo más rotundo la pasada temporada, la 2016-2017, cuando se impuso por un claro 0-4 que superó el 1-3 de la temporada 2006-2007.

Efectivamente, la última vez que se vieron las caras Real y Sevilla el triunfo fue nítido para los visitantes. Fue una derrota justa, porque el Sevilla demostró una fortaleza y una contundencia asombrosas, pero el resultado fue muy abultado y duro para una Real que rompió así una racha de quince partidos ante este rival marcando al menos un gol. Y eso que los de Eusebio no arrancaron mal, pero a los 25 minutos un mal despeje de Rulli permitió a Ben Yedder hacer el 0-1. A partir de ahí, todo fue cuesta arriba. Cuatro minutos después, otra mala intervención en defensa, esta vez de Yuri, acabó con el segundo tanto del delantero sevillista. Para terminar de rematar la debacle en la retaguardia, un despeje fallido de Elustondo que Sarabia hiciera el 0-3. Con el partido ya completamente muerto, en el minuto 83, Ben Yedder se coló entre los centrales como un cuchillo y firmó su hat-trick y el 0-4 definitivo.

viernes, diciembre 15, 2017

PREVIA Athletic - Real Sociedad. Derbi de urgencias

Así adelantó Zurutuza a la Real en San Mamés la pasada campaña.
No podría llegar el derbi vasco en peor momento (sábado, 16.15 horas, San Mamés, beIN La Liga). O puede que sea en el mejor momento. Porque lo que está claro es que un derbi de urgencias. Real y Athletic han caído eliminados en la Copa por un Segunda B, los dos han pasado a los dieciseisavos de la Europa League con luces y sombras en la fase de clasificación y los dos llevan una errática trayectoria en la Liga que ha dado con sus huesos, ya a mediados de diciembre, en mitad de la tabla, la Real en caída libre y el Athletic sin conseguir despegarse de los de descenso que lleva semanas bordeando. Pero solo dos puntos separan a ambos equipos, con lo que la victoria, de alguna simbólica manera, vale doble. Y la Real la necesita para cerrar una muy mala racha y la percepción de que su estilo está en entredicho. Quien sabe si Eusebio, en un campo que precisamente ha visto dos versiones muy distintas de su Real, se guarda algún as en la manga o si verás la misma propuesta de las últimas semanas, en un intento más de que funcione.

No deja de ser curioso que justo antes del derbi la noticia sea que los tres descartes de Eusebio sean tres canteranos que no terminan de encontrar su hueco con el técnico realista. Poca sorpresa ya con los nombres de Pardo o Bautista, claramente la última preferencia de Eusebio en las líneas medias y de ataque, quizás sea más debatible la presencia en la lista de los descartes de Aritz Elustondo. Oyarzabal había hecho saltar las alarmas en Zubieta pero estará en San Mames. Todavía no están listos ni Guridi ni Agirretxe, aunque cada vez queda menos para volver a verles sobre el terreno de juego. La ausencia también conocida de Kevin Rodrigues hace que Carlos Martínez vuelva a tener hueco entre los 18 escogidos.

Los precedentes y las informaciones de la semana hacen que haya una sola duda en el once. No hay ninguna en la retaguardia, donde jugarán Rulli bajo palos, Iñigo Martínez y Llorente en el centro de la defensa y Odriozola y De la Bella en las bandas. Con Illarramendi y Zurutuza como innegociables, la duda es si Eusebio apostará por un centro del campo más firme, como en el Wanda Metropolitano, con Zubeldia por detrás de ellos, o si buscará un once más parecido a su idea, con el centro del campo completado con Xabi Prieto. Parece difícil que el capitán se pierda su último derbi en San Mames, con lo que Januzaj podría ser el sacrificado. Arriba estarán Oyarzabal y Willian José. Para el banquillo quedan Toño, Carlos Martínez, Navas, Canales, Vela y Juanmi.

Tras su derrota ante el entonces colista, el Málaga, la Real cayó a la décima posición con 19 puntos. Está a dos de la última plaza europea, la sexta, que ocupa el Villarreal, y siete por encima del descenso. El Athletic, tras ganar en el campo del Levante, subió a la decimocuarta posición, con 17 puntos. El equipo txuri urdin solo ha logrado una victoria en sus últimos siete partidos, seis de 21 puntos posibles, lo que ha devorado su espectacular arranque de Liga. El conjunto bilbaino, por su parte, llega con cuatro jornadas sin perder en las que ha sumado esos seis puntos para los que la Real ha necesitado tres partidos más. Son los dos peores equipos de las diez últimas jornadas. Los de Eusebio suman como visitantes las mismas victorias que derrotas, tres, y mantiene una honrosa sexta plaza en la clasificación contando solo los partidos a domicilio. Los de Ziganda apenas suman más puntos como locales que cuatro equipos. Han logrado nueve de 21 y no ganan en San Mamés desde que superaron al Sevilla a mediados de octubre. Desde entonces, dos empates y una derrota.

Ya han sido 70 los derbis ligueros que se han disputado en Bilbao, siempre en Primera División, y la estadística es una aliada más del Athletic. La Real solo ha ganado en 13 ocasiones, a los que suma 19 empates, y ha caído derrotada en 38 de esos encuentros, más de la mitad. El 1-4 de la temporada 1987-1988, con dos goles de Begiristain, uno de Loren y otro de Bakero, sigue siendo la goleada más contundente lograda por el conjunto txuri urdin en San Mamés, sea el antiguo o el actual. El Athletic, por su parte consiguió su mejor resultado ante la Real en la temporada 1934-1935, un 7-0. Desde el último ascenso, los datos ya no son tan favorables a los locales, puesto que la Real ha ganado en dos ocasiones, ha empatado otros tantos partidos y ha perdido tres.

La pasada temporada, la 2016-2017, la Real sufrió su primera derrota en el nuevo San Mamés, y lo hizo de una manera entonces sorprendente pero que hoy se ha convertido casi en norma. El equipo de Eusebio cayó víctima de su estilo y de su fragilidad. Porque todo se puso de cara cuando Zurutuza adelantó a la Real al cuarto de hora, aprovechando un córner y entrando completamente solo casi por el centro del área. Con el partido controlado, la Real se dejó empatar con demasiada facilidad a los cinco minutos de la reanudación. Munian disparó sin oposición desde la frontal del área y puso el balón lejos del alcance de Rulli. Un despropósito de jugada que inició una mala cesión de Navas a Rulli acabó con una vaselina de Aduriz para remontar. Y sin que la Real se diera cuenta, estaba siendo goleada. En el 71 y otra jugada absurda en defensa, Williams hizo el 3-1. Iñigo Martínez recortó distancias en el 82 con un sensacional cabezazo, pero solo maquilló el resultado.

domingo, diciembre 10, 2017

Sin las tres primeras victorias, la Real empeoraría los números del descenso de 2007

Illarramendi, cabizbajo, ante otro gol más encajado.
Hace exactamente tres meses, la Real ilusionaba. Tres victorias seguidas en Liga le permitieron volver al liderato de Primera, algo que el equipo txuri urdin no saboreaba desde su gloriosa temporada 2002-2003, la del subcampeonato que mereció el título, y el comienzo en Europa había sido inmejorable ante el Rosenborg. Han pasado solo tres meses desde aquello y ahora la referencia no es una Real grande, sino la Real del descenso. Si obviamos aquellas tres primeras victorias logradas en el campeonato liguero, las logradas a domicilio ante Celta y Deportivo y la que vio Anoeta ante el Villarreal, el equipo de Eusebio suma ahora mismo un porcentaje de puntos menor que el que logró el equipo entrenado primero por José Mari Bakero y después por Miguel Ángel Lotina en toda la campaña 2006-2007, la que acabó con 40 años de prolongada y durante mucho tiempo memorable historia en Primera División.

Desde luego, y aunque el miedo es libre, pensar que lo único en lo que puede pensar la Real de Eusebio es en la permanencia parece exagerado, al menos por ahora. Pero los datos son contundentes y no permiten demasiado optimismo. La Real 2006-2007 acabó la temporada sumando 35 puntos en 38 jornadas, lo que supone el 30,7 por ciento de los puntos en juego. Si contamos solo los partidos de Lotina, fueron 33 de 93 puntos posibles, un 35,9 por ciento. La de Eusebio lleva ahora mismo el 42,2, 19 de 45 puntos posibles. Es decir, de momento este equipo está con sus números por encima de lo cosechado por aquel de tan triste recuerdo, incluso si obviamos el catastrófico inicio de Liga con Bakero, esas siete jornadas sin conocer la victoria. Pero quitemos ahora esos tres triunfos con los que abrió la Liga la Real de Eusebio y que ahora ya parecen de otra época. Serían 10 de 36 puntos lo que ha sumado la Real, un 27,7 por ciento, números que ya empeoran los del equipo con el que se acabó en Segunda División, con mucho si solo cogemos la etapa de Lotina.

Vamos a los goles, auéntico talón de aquiles actual del equipo de Eusebio. Es evidente que las cifras anotadoras son buenas. A pesar de partidos como el que sufrido ante el Málaga, en el que daba la sensación de que era imposible batir al meta visitante y no precisamente por sus intervenciones, no está en tela de juego el potencial ofensivo de la Real. Pero los tantos encajados son las que están matando cualquier aspiración que pueda tener el conjunto realista. Son 28 goles los que ha recibido Rulli en los quince partidos de Liga que ya hemos visto, 1,9 de media, una cifra insostenible para cualquier equipo que quiera mirar hacia arriba. Y por si no queda claro ese carácter devastador de los números de la Real del presente, volvamos a la temporada del descenso, en la que Asier Riesgo primero y Bravo después encajaron 47 goles en 38 partidos. ¿La media? 1,2 por encuentro. Con Lotina, 33 en 31 partidos, 1,1 por encuentro.

Ha tenido que ganar el colista, el Málaga, en Anoeta, para que Eusebio admita que está preocupado. Estas cifras, desde luego, dan razones para la intranquilidad. Y viene el derbi en San Mamés.