lunes, febrero 19, 2018

Dos remontadas de color txuri urdin en 44 años de aventura europea

Aldridge celebra el gol de la remontada al Lausanne.
Remontar. Esa es la clave para que la Real llene este jueves de felicidad a los suyos. Toca remontar el 2-2 que el Salzburgo arrancó de Anoeta en el último minuto del partido de ida. Tan fácil y tan difícil como ganar el partido de vuelta. En realidad, una gesta mucho más complicada de lo que parece, ya que el equipo txuri urdin solo ha conseguido hacerlo en una ocasión en los 44 años que está a punto de cumplir su primera aventura europea. De las doce eliminatorias en las que la Real empezó perdiendo, en diez la remontada fue solo un sueño que no llegó a cumplirse, algo que sí vivió en las dos restantes. Y ya han pasado más de 27 años desde la segunda de estas dos históricas ocasiones en las que se superó un marcador adverso en la ida.

Para encontrar la primera remontada hay que retroceder hasta la formidable trayectoria en la Copa de Europa de la temporada 1982-1983. Fue en los cuartos de final y con el Sporting de Lisboa como rival. En el último minuto de la ida marcaron los portugueses el 1-0 que les daba ventaja, obra de Manuel Fernandes, pero Atotxa dictó sentencia. Una brava Real se impuso con todo merecimiento a los leones verdes gracias a dos goles de Larrañaga, a cinco minutos de llegar al descanso, y de Bakero, cuando aún quedaban veinte minutos para el final. El Sporting solo asustó entonces, cuando vio la eliminatoria perdida, pero un Kortabarria colosal y el barro de Atotxa fueron suficiente para que la Real culminase aquella gesta.

La segunda remontada Fue en la primera ronda de la Copa de la UEFA de la temporada 1990-1991, con el Lausanne como rival. La Real, entrenada por Marco Antonio Boronat, comenzó dominando con solvencia el partido de ida, jugado en tierras suizas, y a la media hora de juego ganada por 0-2, goles de Lumbreras y Gajate. Pero el Lausanne le dio la vuelta al partido en una segunda parte de locos. Marcó Hottiger en el 50, Chapuisat puso el empate en el 77 y en el último minuto de nuevo Hottiger cerró el partido con el 3-2 definitivo. Para la remontada, Atotxa vivió sus mejores galas europeas. La Real tuvo paciencia, supo jugar con la calma de saber que el 1-0 le bastaba y el gran John Aldridge consiguió ese solitario gol en el minuto 55. El equipo aguantó las acometidas del Lausanne a partir de ahí y pasó de ronda.

Esas dos únicas remontadas europeas se produjeron tras un resultado adverso fuera de casa. Cuando ese marcador en contra se produjo en casa, siempre fue eliminada la Real. Sucedió en la Copa de la UEFA de las temporadas 1974-1975 y 1975-1976, respectivamente ante el Banik Ostrava (0-1 en Atotxa, 4-0 en la vuelta) y el Liverpool (1-3 en la ida, 5-0 en la vuelta); en la Copa de Europa de la 1982-1983 con el Hamburgo como rival (1-1 en Atotxa, 2-1, con aquel claro gol en fuera de juego en el segundo encuentro); en la Recopa de la 1987-1988 ante el Dinamo de Minsk (1-1 en San Sebastián y 2-1 en tierras bielorrusas); y en la Champions League de la 2003-2004 contra el Olympique de Lyon (0-1 en Anoeta y 1-0 en la vuelta, en Francia).

Atotxa tampoco fue suficiente para remontar en las otras cinco ocasiones en las que la Real llegó al partido de vuelta perdiendo la eliminatoria. En la Copa de la UEFA de la 1979-1980 es cuando más cerca estuvo de lograr la épica gesta, con el 2-0 con el que estuvo a punto de igualar el 3-0 de la ida ante el Inter de Milán. En la misma competición de la 1980-1981, el Lokeren llegó con un 1-0 a San Sebastián, y de ahí arrancó un 1-1. En la Copa de Europa de la 1981-1982, el CSKA de Sofía aguantó el 1-0 de la ida con un 0-0 en San Sebastián. En la 1988-1989, de nuevo en la UEFA, los penaltis abortaron la remontada. El Stuttgart venció 1-0 en el primer partido de la eliminatoria y la Real logró la misma victoria en Atotxa, pero cayó en la fatídica tanta desde los once metros. Y, finalmente, no pudo levantar el 3-0 que logró el Vitoria de Guimaraes en la UEFA de la 1992-1993, a pesar de que a la media hora ya había logrado el 2-0 que se quedó en el marcador hasta el final del partido de vuelta.

Empatando en casa el partido de ida, la Real solo ha superado una eliminatoria, pero como aquel empate fue a cero y el valor doble de los goles en campo contrario en caso de empate ya estaba en vigor, no se puede decir que el equipo txuri urdin llegara al encuentro de vuelta en desventaja. Sucedió en la temporada 1987-1988, en la Recopa. San Mamés fue el escenario del primero de los dos choques ante el Slask Wroclaw polaco por impedir la UEFA que se jugara en Atotxa, y el marcador fue de 0-0. Pero la Real, en el choque de vuelta, se impuso con mucha autoridad por 0-2, aunque los goles no llegaron hasta el último cuarto de hora de partido, obra de Loren y Begiristain.

En Salzburgo toca la tercera remontada.

domingo, febrero 18, 2018

Xabi Prieto, más leyenda y récord en peligro

Xabi Prieto, nuevo gol de penalti y lesión.
Que Xabi Prieto es una leyendabcomo ejecutor de lanzamientos de penalti, no solo de la Real Sociedad sino de toda la Liga, es algo que está fuera de toda duda desde hace ya bastante tiempo. La ausencia de Willian José le ha vuelto a colocar en los once metros para lanzar la pena máxima provocada segundos antes por Imanol Agirretxe en el encuentro ante el Levante. Y no ha fallado. Disparo fuerte en esta ocasión a la izquierda de Oier Olazabal, que no ha podido evitar el gol a pesar de su buena estirada. Ha sido su vigesimoprimer gol desde el punto de penalti en los 22 intentos de los que ha dispuesto. Solo un fallo, el que vivió en la temporada 2006-2007 ante el Athletic. Desde aquel día, doce lanzamientos y doce goles en Primera y cuatro más en Segunda con el mismo nivel absoluto de acierto. En total, 25 goles de 26 penaltis lanzados con la camiseta de la Real. Infalible.

El registro de Xabi Prieto nos lleva a tres circunstancias curiosas más. La primera nos invita a recordar que es el jugador que más penaltis ha transformado en Primera División habiendo tenido un único fallo. Y lo es con una diferencia que su gol ante el Levante ha agrandado un poco más, ya hasta los seis goles. 15 son los penaltis con un único fallo que tienen transformados los dos jugadores que le siguen en este ránking: Pepe Juan y otro realista, Javi de Pedro, que también fue el especialista txuri urdin durante años. La segunda, que Prieto, es de nuevo el segundo jugador que más goles ha marcado en la Real en partido oficial en el siglo XXI, igualando los 73 de Vela y a dos del máximo artillero, Agirretxe, con 75. Y la tercera está en que este ante el Levante es el segundo penalti que le cuesta una lesión a Prieto. La anterior no la olvidará nadie, pues fue el día que la Real certificó su ascenso a Primera en la temporada 2009-2010. Fue una lesión de tobillo al saltar la valla para celebrar cerca de la grada el penalti ante el Celta que acercaba al equipo a Primera.

Esa lesión, precisamente, pone en riesgo una marca igualmente legendaria para el capitán realista y muy difícil de ver en el fútbol actual. Prieto disputó ante el Levante su 92º partido consecutivo de Liga, los mismos que había jugado en su momento Roberto López Ufarte, el Pequeño Diablo, una cifra solo superada por otros tres realistas. El guardameta Alberto López jugó 151 partidos seguidos, Luis Arconada llegó hasta los 188 y el líder en esta estadística es Juan Antonio Larrañaga, que estuvo presente nada menos que en 202 partidos ligueros consecutivos, más de cinco Ligas actuales sin perderse un solo encuentro. Si el pinchazo que ha sufrido Prieto hace que no llegue al partido de la próxima jornada en Mestalla, se quedará como el segundo jugador de campo, junto a López Ufarte, que más jornadas seguidas disputó con la camiseta de la Real.

sábado, febrero 17, 2018

PREVIA Real Sociedad - Levante. Match ball para evitar el sufrimiento

Oyarzabal, ante el Levante en la 2015-2016.
La Real ya solo mira hacia abajo, porque la ilusión de engancharse a algo más que la lucha por la permanencia es ya una quimera. Y el partido contra el Levante (domingo, 12.00 horas, Anoeta, beIN La Liga) es todo un match point para evitar el sufrimiento. Las posibilidades son claras. Ganar aleja la zona de descenso e impide que uno de los equipos que están metidos de lleno en esa pelea reviva. Perder coloca al equipo valenciano a tres puntos de la Real y con el average ganado, con las tres últimas plazas puede que incluso a tiro de dos partidos y confirmando un deterioro que llevaría al equipo txuri urdin a una pérdida absoluta de confianza precisamente en el momento de la temporada en el que hay que salvarla como sea. Es un partido más importante de lo que pueda parecer a simple vista y ya no vale nada más que no sea ganar.

De la misma manera que Raúl Navas fue el damnificado tras la contundente goleada que le endosó el Real Madrid a la Real, el que paga los platos rotos de la decepción europea de Kevin Rodrigues. El lateral se queda fuera de la lista para el decisivo encuentro ante el Levante de la misma manera que el central se perdió el duelo ante el Salzburgo tras su mala actuación en el Bernabéu. Guridi también verá el partido desde la grada, con la intermitencia en las convocatorias que le está otorgando Eusebio tras regresar de su larga lesión. Y junto a ellos, los dos lesionados, Carlos Martínez y Willian José, el eterno descartado, Rubén Pardo. La noticia positiva de la lista para esta jornada de Liga es el regreso con los mayores de Gorosabel, además del hecho de que el encuentro del jueves no dejó ningún tocado más para la enfermería.

Se antoja difícil saber cómo valorará Eusebio el partido, si optará por rotar parcialmente el once que sacó ante el Salzburgo, que ya tendrá que cambiar al menos en dos piezas. Sorprendería que Rulli no estuviera bajo palos. La defensa la formarán probablemente Odriozola por la derecha y De la Bella por la izquierda, con Llorente y Navas en el centro. Se espera la vuelta de Zurutuza, y lo normal es que sea, como es habitual, junto a Illarramendi y Prieto, aunque aquí podría haber sorpresas. Y en ataque lo normal es que Agirretxe sea titular después del buen tono mostrado ante el Salzburgo, y que Canales, que no jugó ni un minuto el jueves después de muchos encuentros en el campo, ocupe otra plaza. La tercera, una incógnita, podría seguir Oyarzabal o entrar Januzaj de inicio. Menos opciones parecen tener Toño, Elustondo, Gorosabel, Zubeldia y Juanmi.

La derrota en el Santiago Bernábeu, por esperada que fuera, dejó a la Real en la decimocuarta plaza con 26 puntos. El colchón con respecto a la zona de descenso todavía es de ocho puntos, pero de los seis equipos que tiene por debajo solo tiene el average ganado ahora mismo con dos, el Depor definitivamente y el Alavés a falta del segundo partido. Su rival, el Levante, marca ahora mismo la salvación en la decimoséptima plaza con 20 puntos. La Real llega con su terrible racha de dos victorias en los últimos doce partidos, con nueve puntos de 36 posibles. Y la dinámica del Levante es todavía peor, 5 de los últimos 36 puntos en juego y doce partidos sin conocer la victoria, algo que no sucede desde el 0-2 de la duodécima jornada ante Las Palmas. La Real en casa no es fiable, cuatro victorias en doce partidos y solo suma más puntos como local que los cuatro equipos que cierran la tabla, y el Levante a domicilio solo ganó a Las Palmas, aunque empató otros seis partidos.

Si la Real pretende agarrarse a la estadística, está ante un rival que no se le da precisamente bien. De los ocho precedentes en Primera División, el Levante arrancó puntos en seis visitas. El equipo txuri urdin solo venció en dos ocasiones, y el más amplio de esos triunfos fue el 3-0 de la temporada 2014-2015, con goles de Finnbogason, Markel y Vela. De esas seis ocasiones con puntos para los visitantes, cinco fueron empates y solo una victoria, el 1-3 de la campaña 2011-2012. La historia se completa con cuatro encuentros en Segunda División, donde la Real si tiene una clara superioridad y nunca ha perdido con el Levante: ganó en tres ocasiones y empató en la restante. Ojo, porque de las últimas seis visitas del equipo valenciano a Anoeta solo acabó en victoria realista la mencionada de la 2014-2015.

La última vez que se produjo este encuentro fue en la temporada 2015-2016 y el resultado fue de empate a uno. Y eso que el partido comenzó bien, con un gol de Diego Reyes al cuarto de hora, tras recoger dentro del área un pase de Yuri desde la línea de fondo. Diez minutos después, Deyverson puso el empate de cabeza, tras un despeje de Yuri en un córner que sorprendió con demasiada facilidad a Rulli. La Real levantó la cabeza pronto y generó un puñado de ocasiones bastante claras como para haber ganado el partido con claridad. Vela en la primera mitad mandó fuera un sensacional pase de Oyarzabal. El canterano, el mejor del partido, pudo adelantar también a la Real. Y Bruma, en los minutos finales, falló dos ocasiones de manera incomprensible cuando Anoeta ya estaba cantando el gol del triunfo. La Real jugó y generó oportunidades, pero no logró vencer.

miércoles, febrero 14, 2018

PREVIA Real Sociedad - Salzburgo. Rendirse no es una opción

Bautista marcó ante el Vardar.
Europa, más que un premio, es una ilusión. Y no está la Real como para dilapidar ilusiones en una temporada tan cargada de decepciones. Vuelve la competición continental (jueves, 19.00 horas, Anoeta, beIN Max 1) y rendirse en ella no es una opción. No tiene ningún sentido celebrar una clasificación europea si las apreturas de la Liga obligan a que se tire a la basura ese competición añadida. No llegará la Real en las mejores condiciones al domingo, a esa final autoinflingida que es el partido contra el Levante, si no da la cara este jueves ante el Red Bull Salzburgo. Y no, el escudo que llevarán sobre el pecho los once jugadores que vistan la camiseta txuri urdin no se merecería que no se jugara con todo y a por todas. Europa ha dado las pocas alegrías que está teniendo la Real en esta temporada y el jueves hay que luchar por otra. Su gente, la que se desplazará en masa para el partido de vuelta, se lo merece. No les defraudéis.

La convocatoria de Eusebio no da muchas pistas, pero sí deja un claro damnificado y señalado por la goleada sufrida en el Bernabéu: Raúl Navas. El central pasa de once inicial a la grada. Y Guridi, que también estuvo sobre el césped en los minutos finales del encuentro ante el Real Madrid, también se cae de la lista. Lo demás, lo esperado. Por un lado, que la inclusión de Pardo en la lista de 20 que se desplazó a Madrid es un movimiento inútil porque no cuenta para nada y es el eterno descartado. Por otro, que las ausencias por lesión son las de Carlos Martínez y Willian José. Eusebio ha incluido en la lista de 18 tanto a Januzaj como a Zurutuza. Ambos han sido duda durante los últimos días, de hecho el belga se ha perdido un par de encuentros, pero dado que Eusebio les ha incluido y sin amplia la convocatoria será porque están en plenas facultades.

El once, no obstante, es difícil de aventurar. No hay dudas en la portería, pese a la mala temporada de Rulli. En defensa, parece evidente que Héctor Moreno debutará de txuri urdin, y su acompañante saldrá de la cupla formada por Llorente y Elustondo, con más opciones para el primero. Los laterales serán presumiblemente Odriozola y De la Bella. El centro del campo sí parece innegociable, salvo que Zurutuza no esté para 90 minutos. Illarramendi y Xabi Prieto son fijos, y el sustituto del de Rochefort sería Zubeldia. Y en el ataque está la incógnita. Oyarzabal sí parece seguro, pero las otras dos posiciones de ataque las podría ocupar cualquier del grupo formado por Canales, Juanmi, Januzaj si está en condiciones de hacerlo, Bautista e incluso Agirretxe. Sí parece más probable que Toño Ramírez y Kevin Rodrigues partan desde el banquillo, aunque nada parece descartable viendo la marejada en la que navega la Real.

Esta Europa League está llevando a la Real a enfrentarse a rivales de países que no figuraban en su historia de desplazamientos. El Red Bull Salzburgo será el primer conjunto austriaco que visite Anoeta. Su primera fase, en todo caso, hace que se disparen las alarmas. El rival realista se clasificó para los dieciseisavos de final como primero del grupo I. Lo hizo sin perder ninguno de los seis partidos que jugó, aunque empatando la mitad, y, aquí radica el peligro de los austriacos, con un solo gol en contra. Y fue en la primera jornada del grupo, 1-1 en campo del Vitoria de Guimaraes. Desde entonces, cinco partidos sin encajar. La Real, por su parte, fue segunda del grupo L, ganando un partido más que el Salzburgo, cuatro, pero perdiendo dos, los dos que jugó ante el Zenit. La Real marcó 17 goles, al menos uno en todos sus partidos, el Salzburgo apenas hizo siete, aunque los aprovechó muy bien para sumar los mismos puntos que el equipo txuri urdin.

Es la primera vez que la Real jugará los dieciseisavos de final de la Europa League, pero ni mucho menos la primera vez que alcanza esa ronda en su historia en Europa. Concretamente, ha disputado esta eliminatoria en ocho ocasiones, y el balance es favorable, ya que la superó en cinco ocasiones y cayó derrotada en tres. Así, logró eliminar al Brno en la Copa de la UEFA 1980-1981, al Vikingur en la Copa de Europa 1982-1983, al Slask Wroclaw de la Rcopa 1987-1888, al Sporting de Lisboa  en la UEFA 1988-1989 y al Dinamo de Moscú de la misma competición en la 1998-1999. Y fue superado por el Liverpool en la Copa de la UEFA de la temporada 1975-1976, el CSKA de Sofia en la Copa de Europa de la 1981-1982 y el Partizán de Belgrado en la UEFA 1990-1991. En el partido en San Sebastián de esas rondas, aunque el de la Recopa con el Slask fue en San Mamés, 4 victorias, 3 empates y una sola derrota, la del primer partido, el del Liverpool.

viernes, febrero 09, 2018

PREVIA Real Madrid - Real Sociedad. Un escenario grande para medir la ilusión recuperada

Illarramendi, en el partido del Bernabéu del pasado curso.
Va siendo hora de que la Real deje de salir derrotada de antemano en los grandes escenarios. En el Santiago Bernabéu, como en el Camp Nou, lo viene haciendo con frecuencia. Y por eso, es un feudo idóneo para medir la ilusión recuperada (sábado, 20.45 horas, Santiago Bernabéu, Movistar Partidazo). Es hora, sí. Hora de luchar en condiciones, de buscar puntos y, por qué no, ese triunfo que tan imposible parece cada vez que el equipo txuri urdin juega en el Paseo de la Castellana. El Real Madrid está en mal momento, muy lejos de la lucha por el título y pensando en la Champions de la próxima semana como tabla de salvación de la temporada. La Real, por cierto, también juega en Europa el jueves, aunque pocos se acuerden de ello al hablar de este encuentro. Uno en el que los de Eusebio pueden dar un golpe de efecto y comenzar a enderezar la temporada de cara a la segunda vuelta liguera y ante el decisivo duelo contra el Salzburgo.

Malísima noticia la que ha recibido la Real en vísperas de su viaje a Madrid. Willian José se ha lesionado, una fractura en un dedo, y estará unas tres semanas de baja. El equipo afrontará sin su máximo goleador no solo el partido del Santiago Bernabéu, sino también la eliminatoria europea que arranca el próximo jueves. Eusebio, en todo caso, no ha dado demasiadas pistas de cómo pretende hacer frente a este contratiempo, ya que ha convocado a todos los jugadores disponibles de la primera plantilla. Es decir, que solo se quedan fuera el delantero brasileño, Januzaj y Carlos Martínez. Eso, al mismo tiempo, supone la inclusión en la lista de 20 de los dos jugadores que habitualmente ven el partido desde la grada, Rubén Pardo y Jon Bautista. Y Héctor Moreno viaja por primera vez con el grupo. Habrá, lógicamente, dos descartes antes del encuentro, y para decidirlos parece seguro que Eusebio tendrá en cuenta el partido europeo.

Así las cosas, es difícil saber cuáles son los planes del técnico con respecto al choque del Bernabéu, si habrá rotaciones, como las hubo cuando la Real disputó la ronda de grupos de la Europa League, o si saldrá con todo lo que tiene. Rulli estará bajo palos, y todo apunta a que la pareja de centrales será la inédita dupla que forman Elustondo y Héctor Moreno. Lo normal es que Odriozola y Kevin estén en los laterales. El centro del campo verá seguramente la vuelta de Zurutuza junto a Illarramendi y Prieto. Y ahí empiezan las auténticas dudas. Da la impresión de que, con un Agirretxe que lleva dos años sin jugar un partido completo, el hombre más adelantado será Bautista. Pero no se puede descartar la táctica del falso delantero y que sea Juanmi, con Oyarzabal y Canales flanqueándole. A la espera de los dos descartes, menos opciones parecen tener Toño, Navas, el tocado Llorente, De la Bella, Pardo, Zubeldia y Guridi.

La goleada ante el Deportivo ha devuelto el optimismo y ha dado aire a la Real. El equipo de Eusebio es decimocuarto en la tabla, con 26 puntos, de nuevo más cerca de Europa, a siete, que del descenso, a nueve. El Real Madrid es cuarto, cierra la zona de Champions con 39 puntos, pero está a 19 del líder, el Barcelona, aún teniendo un partido menos. La Real rompió la pasada jornada una racha de cuatro derrotas consecutivas, pero tiene todavía una losa a domicilio, ya que no gana lejos de Anoeta desde la octava jornada, 0-2 al Alavés. Desde entonces, cuatro derrotas y solo dos empates, ante Girona y Athletic. El Real Madrid es el equipo menos fiable como local de la parte noble de la clasificación, y solo ha ganado seis partidos de los once que ha disputado en el Bernabéu. De los tres últimos partidos, solo sumó tres puntos en el último, 7-1 ante el Depor, después de haber perdido ante Barcelona y Villarreal. Eso sí, es el conjunto local más goleador tras el Barcelona.

La Real tendrá que hacer frente a Madrid, lugar maldito. Por historia y por pasado reciente. En total han sido 70 las visitas ligueras al campo del equipo madridista y 51 de ellas acabaron en derrota, 16 en empate y solo en tres ocasiones salió victorioso el conjunto txuri urdin. La última de ellas, la de la temporada 2003-2004, fue además el último triunfo que logró en el Santiago Bernabéu. Aquel día el marcador acabó con un glorioso 1-4 que hicieron posible Xabi Prieto en dos ocasiones, la segunda de ellas su primer penalti en la élite, Kovacevic y De Paula. El 9-1 de la temporada 1968-1969 es la derrota más abultada cosechada en este escenario y la peor a domicilio de la Real en la historia de la Liga. Son ya ocho derrotas consecutivas en el feudo madridista y la última vez que se logró puntuar fue con el 1-1 de la campaña 2005-2006, con gol de Mark González.

Como ya es costumbre, la Real perdió en el Bernabéu la pasada temporada con relativa facilidad. Lo hizo a pesar de que no entró mal al partido, tuvo incluso una buena ocasión en una falta lejana botada por Willian José, y a que el Madrid hizo un encuentro bastante gris. Pero pasada la media hora, un pase de Cristiano Ronaldo destrozó la línea defensiva realista y permitió a Kovacic plantarse delante de Rulli y hacer el 1-0. Juanmi tuvo el empate a renglón seguido, pero su disparo se marchó fuera. Al arrancar la segunda mitad, la jugada del -0 fue idéntica a la del primer gol pero con los papeles invertidos, pase de Kovacic y gol de Cristiano. Cualquier posibilidad de soñar con la remontada la abortó Iñigo Martínez, en una estúpida patada a destiempo sobre Casemiro que le costó la segunda amarilla y la expulsión. El Madrid, sin mucho juego, se limitó a redondear su clara victoria a ocho minutos del final con un cabezazo de Morata que culminó una buena contra.

miércoles, febrero 07, 2018

La Real, el equipo con más goleadores en todas las competiciones

La celebración del gol de Canales ante el Depor.
En la contundente victoria ante el Deportivo, no hubo ningún jugador de la Real Sociedad que se estrenara como goleador esta temporada. Sí fue el primer tanto de Canales en la Liga, pero previamente ya había anotado en la Copa del Rey. Aún así, la resaca de un 5-0 es un buen momento para destacar un dato que está pasando algo desapercibido, y es que la Real puede presumir de ser el equipo que más goleadores ha tenido hasta ahora en partido oficial de cualquier competición. Han sido 16 los jugadores que han marcado al menos un gol con la camiseta txuri urdin al menos en una de las tres competiciones que disputa, la Liga, la Copa y la Europa League. Uno más que Barcelona Real Madrid, que se quedan en 15 cada uno.

La Real ha marcado en lo que llevamos de temporada 60 goles, 41 en la Liga, 16 en la Europa League y tres más en su efímero recorrido en la Copa. De ellos, 59 los han convertido sus jugadores y uno ha llegado en propia puerta, el que anotó Skjelvic en el 4-0 contra el Rosenborg que abrió el camino europeo de la temporada. Willian José encabeza la tabla con 16 tantos. Le siguen Oyarzabal con ocho; Llorente con siete; Llorente con seis; Illarramendi con cinco; Elustondo con tres; Xabi Prieto, Canales, De la Bella y Januzaj con dos; y Zubeldia, Zurutuza, Kevin, Bautista, Vela e Inigo Martínez con uno.

Dicho de otra manera, han marcado todos los jugadores de campo que han disputado algún minuto excepto ocho, justo la mitad. Y viendo los nombres que hay entre los que todavía no han visto puerta, cabe pensar que habrá más goleadores antes de que acabe la temporada. Los que no han gritado un gol en primera persona por el momento son Odriozola, Carlos Martínez, Navas, Guridi, Pardo y Agirretxe, además de los potrillos Gorosabel y Guevara, y el recién fichado Héctor Moreno. El que más opciones tendrá con seguridad de aumentar la lista de goleadores de txuri urdin es Agirretxe, pero no hay que descartar a Navas, a Moreno, que ya ha marcado siete goles en su anterior paso por la Liga con la camiseta del Espanyol, o incluso a Odriozola, que busca su primer tanto como profesional pero no sería extraño que lo consiguiera dada su constante presencia ofensiva.

Lo que sí hizo el gol de Canales, el primero en Liga, fue convertir a la Real en el segundo equipo con más goleadores de esta competición, igualando con 13 jugadores diferentes que han convertido al menos un tanto a Barcelona y Betis. El Real Madrid mantiene la primera posición con 15 anotadores. En el torno de la regularidad han marcado todos los realistas antes mencionados menos De la Bella, Zurutuza y Bautista, que solo han visto puerta en la Europa League. El reparto de goles en la Liga lo encabeza también Willian José con 11, seguido de Oyarzabal con seis; Illarra con cinco; Juanmi con cuatro; Elustondo y Llorente con tres; Prieto y Januzaj con dos; y Canales, Zubeldia, Kevin, Vela y Martínez con uno.

En la pugna por convertirse en el equipo con más goleadores a final de la temporada se encuentran otros equipos, además de los mencionados Real Madrid y Barcelona, 15 en total pero 13 en el caso del equipo blaugrana en la Liga. El Sevilla suma 14 goleadores, 12 en la Liga y dos más en las demás competiciones que disputad, mientras que hay otros tres equipos que tienen 13 anotadores: el Betis (mismo número en total y en la Liga), el Atlético de Madrid (once en el campeonato liguero), el Leganés (diez en Liga) y el Valencia (nueve en las 22 jornadas disputadas hasta ahora). Pero todos ellos, de momento, tienen menos goleadores que la Real.

domingo, febrero 04, 2018

Un profesional

Aritz celebra su gol al Deportivo de esta gráfica manera.
Cada vez que uno de estos millonarios prematuros que se dedican al fútbol se sienten en la necesidad de justificar una traición, apelan al hecho de que son profesionales. Y cada vez que lo escucho, algo se remueve en mi interior. El hecho de ser profesional implica mucho más que ganar dinero por una actividad, y no sé por qué aceptamos los derechos pero no recordamos las obligaciones de quienes desempeñan una profesión, más todavía uno que ha aceptado la responsabilidad de ser capitán, eso que sigue teniendo un significado en clubes como la Real. ¿Que un jugador tiene derecho a cambiar de aires, a proponer las cláusulas que quiera en su renovación o a dejar la práctica del fútbol cuando le venga en gana? Por supuesto que sí. Pero vale ya de tomar el pelo y dar a entender que el futbolista profesional solo tiene dos misiones en la vida, ganar títulos y ganar dinero.

El fútbol, mal que les pese a quienes defienden, alientan y solo han vivido el momento actual, es mucho más que esa manera de entender la profesionalidad. Un profesional firma un contrato que está compuesto de muchas más cláusulas que la de rescisión, y no parecen tenerse en cuenta cuando se trata de ejercer el poder de hacer lo que les venga en gana si tiene el dinero para que ese contrato sea poco más que papel mojado. Un profesional, en este caso, se dedica a una profesión que tiene una repercusión social que incluso va más allá de lo que pone en su contrato. ¿Fue más profesional Paolo Maldini por desempeñar toda su carrera en el Milán que Matt Le Tissier por hacerlo en el Southampton?¿A que nadie pondría en duda la profesionalidad de ninguno de los dos? Ambos, por cierto, han sido premiados por el Athletic, en ese curioso premio que dan los vecinos a los One Club Men del mundo y que jamás se atreverán a dar a un jugador de la Real, aunque este sea el equipo de la Liga española que más futbolistas fieles a sus colores ha tenido. Y eso, aunque en algún lugar duela, es un dato, no una sensación.

¿Pero sabéis lo que es ser profesional? Acabar el trabajo. Si un equipo tiene un objetivo, llegar a él. Si una temporada se tuerce, arreglarla. Si te pasas unas semanas sin jugar, trabajar como el que más para que el entrenador cambie de opinión. Si eres capitán, guiar al resto, dentro y fuera del campo, luciendo con orgullo y honor no solo el escudo que llevas en el pecho sino también en el brazo. Cumplir con lo que te pide quien te paga por un lado y quien te anima por otro. Y ahí hemos llegado al punto culminante. Estos que se agarran a la profesionalidad por el dinero no se dan cuenta de que se deben a dos pagadores. Uno es, efectivamente, el que te ingresa la nómina en el banco, tu club, una empresa que se dedica al negocio del fútbol, y ahí es lógico que uno atienda a las condiciones del pagador para elegir su futuro. Pero ojo, no solo las económicas. Eso es solo parte del trabajo. El otro pagador es el aficionado. El que acude a la grada, el que lo ve por la tele, el que anima, el que da palmadas de aliento a sus jugadores, el que sufre con las derrotas y el que es la persona más feliz del mundo con las victorias, por insignificantes que puedan resultar estas alegrías a quien suma ceros en su cuenta bancaria.

Profesional es Aritz Elustondo, porque él sí entiende que el fútbol es algo más que el dinero que ganas, porque comprende el componente de ilusión que tiene, porque ha entendido que no jugar es un aliciente para hacerlo mejor todavía cuando le toque saltar al césped, porque tiene tiempo de celebrar los triunfos con los suyos y con todos los demás que comparten colores y porque sabe que el trabajo no se acaba después de un partido o un entrenamiento, sabe que el trabajo sigue porque forma parte de los sueños de miles de seguidores. Profesional es Aritz Elustondo, sí, como antes lo fueron Mikel González. O Ion Ansotegi, este más profesional aún porque fue un capitán modélico. O Kote Pikabea, por seguir retrocediendo en la historia de la Real y sin necesidad de llegar a la maravillosa época del equipo campeón. O Gabi Schürrer, por dejarle claro a algunos que tampoco es una cuestión de lugar de nacimiento. Todos ellos son centrales que, siendo claros, no tienen las condiciones del anterior número 6 de la Real, pero de los que nadie se borraría el número de la camiseta y a los que ningún niño tachará jamás en sus pósters.

Todos ellos saben que jugar en la Real es algo grande. Lo hicieron y lo harán mientras puedan, y en las mejores condiciones. Y cuando llegue el momento de irse, por edad, porque aparecen otros mejores o porque de verdad crean que su camino les ha de llevar a otro lugar, lo harán con la cabeza alta y con lágrimas en los ojos, no encapuchados y escribiendo falsas palabras de despedida. En la Real quiero a esos profesionales, quiero la sonrisa de Mikel, el cariño de Ion, por descontado la leyenda de Xabi Prieto o Mikel Aranburu. Los que huyen por dinero o por despecho para enmascarar su falta de compromiso, ni en pintura. Por muy buenos que sean. Por eso los golpes de pasión sobre el escudo y el corazón, por eso la piña antes del partido, por eso la sonrisa de satisfacción que ahora tenemos tenemos los realistas de saber que hemos perdido a un gran jugador pero, ahora lo hemos descubierto, también a un gran lastre. Pero sobre todo felicidad por la renovación de Aritz. Porque a estos jugadores los queremos con nosotros todo el tiempo que sea posible.