domingo, diciembre 10, 2017

Sin las tres primeras victorias, la Real empeoraría los números del descenso de 2007

Illarramendi, cabizbajo, ante otro gol más encajado.
Hace exactamente tres meses, la Real ilusionaba. Tres victorias seguidas en Liga le permitieron volver al liderato de Primera, algo que el equipo txuri urdin no saboreaba desde su gloriosa temporada 2002-2003, la del subcampeonato que mereció el título, y el comienzo en Europa había sido inmejorable ante el Rosenborg. Han pasado solo tres meses desde aquello y ahora la referencia no es una Real grande, sino la Real del descenso. Si obviamos aquellas tres primeras victorias logradas en el campeonato liguero, las logradas a domicilio ante Celta y Deportivo y la que vio Anoeta ante el Villarreal, el equipo de Eusebio suma ahora mismo un porcentaje de puntos menor que el que logró el equipo entrenado primero por José Mari Bakero y después por Miguel Ángel Lotina en toda la campaña 2006-2007, la que acabó con 40 años de prolongada y durante mucho tiempo memorable historia en Primera División.

Desde luego, y aunque el miedo es libre, pensar que lo único en lo que puede pensar la Real de Eusebio es en la permanencia parece exagerado, al menos por ahora. Pero los datos son contundentes y no permiten demasiado optimismo. La Real 2006-2007 acabó la temporada sumando 35 puntos en 38 jornadas, lo que supone el 30,7 por ciento de los puntos en juego. Si contamos solo los partidos de Lotina, fueron 33 de 93 puntos posibles, un 35,9 por ciento. La de Eusebio lleva ahora mismo el 42,2, 19 de 45 puntos posibles. Es decir, de momento este equipo está con sus números por encima de lo cosechado por aquel de tan triste recuerdo, incluso si obviamos el catastrófico inicio de Liga con Bakero, esas siete jornadas sin conocer la victoria. Pero quitemos ahora esos tres triunfos con los que abrió la Liga la Real de Eusebio y que ahora ya parecen de otra época. Serían 10 de 36 puntos lo que ha sumado la Real, un 27,7 por ciento, números que ya empeoran los del equipo con el que se acabó en Segunda División, con mucho si solo cogemos la etapa de Lotina.

Vamos a los goles, auéntico talón de aquiles actual del equipo de Eusebio. Es evidente que las cifras anotadoras son buenas. A pesar de partidos como el que sufrido ante el Málaga, en el que daba la sensación de que era imposible batir al meta visitante y no precisamente por sus intervenciones, no está en tela de juego el potencial ofensivo de la Real. Pero los tantos encajados son las que están matando cualquier aspiración que pueda tener el conjunto realista. Son 28 goles los que ha recibido Rulli en los quince partidos de Liga que ya hemos visto, 1,9 de media, una cifra insostenible para cualquier equipo que quiera mirar hacia arriba. Y por si no queda claro ese carácter devastador de los números de la Real del presente, volvamos a la temporada del descenso, en la que Asier Riesgo primero y Bravo después encajaron 47 goles en 38 partidos. ¿La media? 1,2 por encuentro. Con Lotina, 33 en 31 partidos, 1,1 por encuentro.

Ha tenido que ganar el colista, el Málaga, en Anoeta, para que Eusebio admita que está preocupado. Estas cifras, desde luego, dan razones para la intranquilidad. Y viene el derbi en San Mamés.

sábado, diciembre 09, 2017

PREVIA Real Sociedad - Málaga. Escenario de crisis

Bautista hizo el 2-2 de la pasada temporada.
Si dejamos atrás las tres primeras victorias en las tres primeras jornadas que tanto hicieron soñar a la afición txuri urdin, efímero sueño, la Real arrastra números de descenso. Por eso, la visita del Málaga (domingo, 12.00 horas, Anoeta, beIN La Liga) se produce en escenario de crisis. No hay otra manera de verlo dada la sangría defensiva que sufre desde hace demasiado tiempo, la que ha provocado su caída libre en la Liga, su vergonzosa eliminación en la Copa y su triste final de primera fase en la Europa League, la única competición que hasta ahora ha dado una alegría al equipo txuri urdin. No parece además que se haya entendido la gravedad del problema que acucia a la Real, porque el mensaje es que se están haciendo las cosas bien. Y es verdad que el equipo de Eusebio marca y produce en ataque, pero cada jugada en ataque de sus rivales provoca el pánico es un sistema defensivo que parece de cristal. Y llega otro colista, como Las Palmas hace dos semanas, uno que para colmo no ha sumado punto alguno lejos de La Rosaleda. Ojo.

La cuestión es que la Real solo jugara la Liga hasta el mes de febrero, con lo que cabe pensar que habrá menos rotaciones en los próximos partidos. En este once, el que Eusebio saque para jugar contra el Málaga sí habrá cambios por las lesiones. No por las ausencias ya conocidas de Guridi y Agirretxe, pero sí por la de Kevin Rodrigues. Zurutuza, contra todo pronóstico, sí que ha llegado a tiempo para el partido y está en la lista de 18. Lo más llamativo de la convocatoria, no obstante, está en que Vela verá el partido desde la grada. Los últimos días del mexicano de txuri urdin tiene pinta de que van a estar lejos de la gloria que ha tenido casi siempre. Carlos Martínez también se reincorpora al grupo esperando sus primeros minutos en Liga, después de haber regresado tras su lesión en el encuentro copero ante el Lleida de tan infausto recuerdo.

Con la incógnita de Zurutuza y de si el tecnico decide forzar con él, lo normal será que Eusebio apueste por lo más cercano al once de gala que ha venido confeccionando ya desde la temporada pasada. Rulli seguirá en la portería, con Iñigo Martínez y Llorente en el centro de la zaga y Odriozola y De la Bella como laterales. Parece probable que Zuru espere en el banquillo para no forzar demasiado y que eso sirva para dar entrada a Zubeldia, buscando ese mayor equilibrio defensivo que tanto se echa en falta. Junto a él, jugarán Illarramendi y Xabi Prieto. Y en el ataque lo normal es que salgan de inicio Oyarzabal, Januzaj y Willian José. Para el banquillo quedarían Toño Ramírez, Elustondo, Carlos Martinez, Navas, Canales, Juanmi y Bautista.

La Real ya no bordea la zona europea, ha caído a la novena plaza con sus 19 puntos, pero aún está cerca, a dos del sexto clasificado, el Villarreal, aunque ya a nueve de la zona Champions, la misma distancia que le separaba de los puestos de descenso a comienzos de la jornada. El Málaga es último con solo ocho puntos. Como local, el equipo txuri urdin apenas ha sumado nueve puntos, superando solo a cinco equipos de la tabla. Los de Eusebio solo han ganado uno de sus últimos seis partidos, sumando seis de los últimos 18 puntos en juego. Y apenas ha dejado su portería a cero en dos partidos de Liga, en Anoeta ante el Villarreal y en Mendizorroza. Como local, solo Las Palmas ha encajado más que los 14 goles que ha recibido Rulli en Anoeta. El Málaga cuenta sus salidas por derrotas, siete, y solo ha marcado dos goles lejos de su estadio, ambos ante el Real Madrid aunque perdiera 3-2. Eso sí, suma seis puntos de los últimos doce posibles con dos victorias seguidas en casa.

Si nos fiamos de la historia, el Málaga es un rival complicado para la Real. De los 32 partidos en Primera, ni siquiera la mitad, solo catorce, acabaron con triunfo txuri urdin, seis duelos se los llevó el equipo andaluz y los doce restantes acabaron en empate. El 4-0 de la temporada 2000-2001 es la mayor victoria lograda por la Real, con goles de Idiakez, De Paula, Khokhlov y Tayfin. El 1-3 de la 2004-2005, el día que más claridad se llevaron los malacitanos los tres puntos. La estadística se completa con tres partidos en Segunda División, donde sí mejora mucho el balance para la Real, que ganó todos los encuentros. Eso sí, en Primera, y en sus últimas cuatro visitas, el Málaga ha conseguido aguantar sin perder en Donostia. Para el último triunfo realista hay que retroceder al 4-2 de la temporada 2012-2013. Desde entonces, tres empates y una derrota de la Real. Desde el ascenso, hay que sumar un triunfo más para cada equipo, con lo que la igualdad es absoluta.

La pasada temporada, la 2016-2017, el Málaga fue el último rival que llegó a Anoeta. Y la Real, aún jugándose la clasificación europea, no fue capaz de sumar los tres puntos en el encuentro en el que un lesionado Mikel González se despedía de la afición. Y eso que el partido empezó bien. Un inocente penalti sobre Illarramendi lo transformó con la maestría habitual Xabi Prieto mediada la primera mitad. El Málaga empató justo antes del descanso en una muy afortunada jugada, un disparo bestial de Juan Carlos que rechazó el larguero y cuyo rebote en la espalda de Rulli dejó a placer para que Luis Herández la empujara al fondo de la portería. A falta de un cuarto de hora, otro sensacional disparo, este de Recio, sí encontró la escuadra sin que Rulli pudiera hacer nada. Pero la Real se volcó sobre la portería de Kameni y consiguió el empate con un espléndido cabezazo de Bautista tras un sensacional pase de Iñigo Martínez. La Real seguía viva para la histórica jornada final en Vigo.

miércoles, diciembre 06, 2017

PREVIA Real Sociedad - Zenit. Europa balsámica

Zurutuza, en el partido jugado en Rusia ante el Zenit.
Pase lo que pase en el último encuentro de la fase de grupos de la Europa League (jueves, 21.05, Anoeta, beIN Max 3), para la Real es un auténtico bálsamo. No quiere decir esto que dar una mala imagen ante el Zenit no le vaya a pasar factura, al contrario, pero es verdad que el equipo txuri urdin, inmerso en una profunda crisis en la Liga y no digamos ya en la Copa después de ver el sorteo por televisión, necesita alegrías. Y Europa las está proporcionando. Por resultados, por juego, por goles y sobre todo por llegar a este último encuentro con los deberes hechos y jugándose la primera plaza del grupo con un equipo que partía con la etiqueta de favorito, no en vano era el único que puede presumir de poseer algún título continental. Como oportunidad, un partido muy bonito. La Real puede dar un golpe en la mesa y asegurarse jugar la vuelta de los dieciseisavos en Anoeta. Pero perder no empañará el hecho de que el equipo realista seguirá en la competición en febrero.

Al contrario de lo que ha venido sucediendo en muchos encuentros europeos, sobre todo fuera de casa, Eusebio esta vez sí ha escogido los 18 jugadores que afrontarán el último partido de esta fase. Y los descartes son los previsibles. Se trata de Carlos Martínez, uno de los señalados tras la eliminación copera, donde se vio su falta de forma tras su larguísima lesión; Raúl Navas, claramente el cuarto central de la plantilla en estos momentos; Rubén Pardo, al que habría que buscar una solución definitiva toda vez que está más que claro que su futuro en la Real es bastante negro; y Bautista, que también es el último entre las preferencias del técnico en el ataque. Junto a ellos, verán el partido en la grada los lesionados Agirretxe y Guridi.

No es fácil saber cuál va a ser el once que va a presentar Eusebio, si priorizará el primer puesto en la Europa League o la recuperación ya más que necesaria en la Liga. Lo que está claro es que la columna vertebral será más que reconocible. Rulli estará en la portería, y lo normal es que Iñigo Martínez y Llorente sean los centrales, con Odriozola y De la Bella como laterales. Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto seguirán formando el centro del campo. Y en el ataque es donde están las dudas. Parecen seguros Januzaj y Willian José, pero el tercer puesto se lo juegan Juanmi, Vela, Oyarzabal y Canales sin que parezcan claras las intenciones del técnico. Toño Ramírez, Elustondo, Kevin José y Zubeldia parecen suplentes seguros.

Las cuentas están claras. La Real es segunda con doce puntos. El Zenit, primero con trece. El que gane ocupará la primera posición del grupo L y el que pierda será segunda. Al Zenit, eso sí, le vale el empate. No hay más discusión ni posibles empates. Quien pase como primero tendrá la ventaja de enfrentarse en los dieciseisavos de final contra uno de los segundos de grupo de la Europa League, o uno de los cuatro peores terceros de la Champions. La Real, en todo caso, evita en este primer cruce decisivo tanto al Zenit como a los equipos españoles de la competición. La Real llega a esta última jornada como el máximo goleador de la competición, con quince. El Zenit es uno de los nueve equipos invictos de la Europa League, junto a Villarreal, Milán, AEK de Atenas, Atalanta, Olympique de Lyon, Sheriff Tiraspol, Salzburgo y Lazio. Solo los italianos han sumado tantos puntos como el Zenit y solo estos dos conjuntos han logrado más puntos que la Real.

El Zenit será el tercer equipo ruso que visite Anoeta, y la historia es muy favorable a la Real ya que consiguió la victoria en ambas ocasiones. La primera fue en la Copa de la UEFA de la temporada 1998-1999, cuando el Dinamo de Moscú fue derrotado con un contundente 3-0 bajo un diluvio con dos goles de Kovacevic y uno de De Paula. Ese resultado remató el 2-3 del partido de ida. La segunda, en la última ronda previa de la Europa League de la campaña 2014-2015, con el Krasnodar como rival. Aquel día Xabi Prieto hizo el 1-0 definitivo, que no fue suficiente ante la debacle en tierras rusas, un 3-0 que dejó fuera a la Real. Anoeta fue también el escenario del último partido de las dos fases de grupos, ambas de Champions, y el equipo txuri urdin no ganó en ninguna. Eso sí, el 1-1 ante el Galatasary de la 2003-2004 bastó para clasificarse, mientras que en la 2013-2014 el 0-1 ante el Bayer Leverkusen era ya intrascendente, pues la Real estaba ya eliminada.

lunes, diciembre 04, 2017

Penalti a la Real, gol (casi) seguro

Willian José anota el último penalti a favor de la Real.
Si analizamos todos los penaltis lanzados a lo largo de la historia de la Liga, el porcentaje de acierto está en torno al 75 por ciento. Si nos ceñimos a los penaltis lanzados por la Real Sociedad en las últimas seis temporadas, contando la presente, ese porcentaje se dispara hasta el 95,6. Xabi Prieto, Vela y Willian José son los artífices de un dato que resulta espectacular, pues entre los tres han conseguido transformar 22 de las últimas 23 penas máximas que los árbitros han señalado a favor del conjunto txuri urdin. Solo ha habido un fallo en estas seis Ligas, el del mexicano ante el Valencia en la temporada 2016-2017, en el encuentro disputado en el estadio de Anoeta. Todos los demás, gol. Si hay penalti a la Real, podemos decir que casi seguro que acabará en el fondo de la portería rival, y eso es algo que da una tranquilidad impresionante.

La racha, no deja de ser curioso, arrancó después de una temporada aciaga desde el punto de penalti, la 2011-2012. La Real solo dispuso de dos penaltis a favor en esa Liga y falló los dos. Más casualidades, ambos penaltis fueron contra el Betis, uno en la primera vuelta y otro en la segunda, y en ninguno de los dos encuentros se encontraba sobre el césped su gran especialista de la última década, Xabi Prieto. Agirretxe falló el del partido en Anoeta y Griezmann el del Benito Villamarín. A partir de ahí, con el penalti que Vela anotó ante el Zaragoza ya en la temporada 2012-2013, comenzó esta espectacular racha txuri urdin.

Resulta obligado comenzar a desgranar este registro, no obstante, con los números de Xabi Prieto, que en toda su carrera ha anotado 23 de los 24 penaltis que ha lanzado. Si él hubiera sido el único lanzador de la Real desde que debutara en el primer equipo, allá por la temporada 2003-2004, su leyenda habría sido absolutamente escandalosa. Pero tanto en Primera como en Segunda ha habido bastantes jugadores que han llegado a disparar desde los once metros, desde Karpin o Nihat cuando todavía era un joven debutante a Víctor, Abreu o incluso Gerardo en Segunda, hasta llegar a los mencionados Vela y Willian José. El capitán realista, no obstante, ya ha dejado muy atrás su único fallo, en la temporada 2006-2007 y ante el Athletic, y ha convertido los siete que ha lanzado en estas seis últimas Ligas.

El que más penaltis ha anotado en este tiempo es, efectivamente, el mexicano Carlos Vela, que ha transformado diez. Sus porcentajes, aún siendo impresionantes, no llegan a la categoría de los de Prieto, aunque solo ha fallado un penalti con la camiseta de la Real, el mencionado ante el valencianista Alves. Los dos, de todos modos, han perdido protagonismo en esta faceta y ahora el primer lanzador txuri urdin es Willian José, que hasta ahora presenta una hoja de servicios inmaculada desde los once metros, cinco lanzamientos y cinco goles.

Su efectividad no es el único dato interesante en torno a los penaltis que ha tenido la Real a favor en las últimas seis campañas. De los 21 partidos en los que ha dispuesto de una pena máxima, solo perdió tres, y cada uno con un lanzador diferente: 4-3 ante el Real Madrid en el Santiago Bernábeu en la 2012-2013, convertido por Xabi Prieto; de nuevo 4-3 ante el Almería en la 2013-2014, tras el gol de esta suerte convertido por Vela; y finalmente el 2-1 en el Wanda Metropolitano ante el Atlético de Madrid, con gol realista convertido por Willian José tras una pena máxima.

Las temporadas en las que más penaltis ha anotado la Real en esta horquilla son la 2012-2013 y la 2016-2017, con siete en cada una. La que menos, la 2015-2016, cuando solo disfrutó del penalti que transformó Xabi Prieto ante el Deportivo. Por rivales, de los quince equipos contra los que ha podido disfrutar de un penalti a favor, al que más penas máximas ha marcado la Real en estos años ha sido el Atlético de Madrid, con tres. Al Valencia le ha disparado el mismo números de penaltis, pero contra el equipo che se produjo el único fallo de esta racha.

domingo, diciembre 03, 2017

La Real ha dejado escapar 12 puntos después de ir ganando

Ante el Atlético, tres puntos más dilapidados.
Dicen que en el fútbol lo más difícil es abrir la lata, marcar un gol, ponerse en ventaja. La Real lo hace mucho, y esta temporada está increíblemente lejos de saber aprovecharlo. El equipo de Eusebio ha conseguido ponerse por delante en diez de los catorce partidos que ha jugado ya en esta Liga, y solo ha sido capaz de ganar la mitad de ellos. En otras palabras, se le han escapado ya doce puntos que tenía conseguidos con un marcador favorable. Getafe y Atlético de Madrid le remontaron el 0-1 inicial, reduciendo la posibilidad de sumar tres puntos en cada encuentro a marcharse de regreso a San Sebastián de vacío. Además, el conjunto txuri urdin consiguió remontar un marcador adverso y ponerse por delante para acabar empatando ante Betis y Las Palmas, ambos encuentros en Anoeta. Otros dos puntos por cada uno de ellos que volaron del casillero realista. Y en Girona se puso por delante y no logró ganar, solo pudo sacar un empate a uno. Otros dos. En total doce puntos que han volado.

¿Y cuántos ha recuperado la Real viéndose por debajo en el marcador? Solo cinco, menos de la mitad de los que ha perdido, aunque en realidad esa cifra tendría que reducirse a tres. La razón está en que la única remontada completa que ha conseguido ejecutar el equipo de Eusebio fue la de la primera jornada, ante el Celta. El equipo vigués se puso hasta dos veces por delante, 1-0 y 2-1, y acabó perdiendo 2-3. Los otros dos puntos que recuperó tras estar por detrás en el marcador, de hecho forman parte de las decepciones antes mencionadas, los empates ante Betis y Las Palmas después de ir ganando en algún momento del partido, con lo que en realidad, más recuperar un punto se acabaron perdiendo dos en cada uno de esos encuentros.

Quién marca el primer gol en sus duelos también dice mucho de esta Real. El equipo de Eusebio solo ha ganado cuatro de los siete partidos en los que hizo el 1-0. Ha sumado trece de 21 puntos de esta manera. Poco más de la mitad. Sin embargo, solo ha ganado un encuentro de los que empezó perdiendo, sumando cinco puntos de los 21 posibles. ¿Conclusión? Es muy fácil remontar a la Real y es muy complicado que la Real remonte. Así de sencillo. Si los de Eusebio hubieran ganado todos los partidos en los que tuvo ventaja en el marcador, tendría ahora 30 puntos y no los 19 que tiene y estaría metida de lleno no en la pelea por Europa, de la que se siente más lejos de lo que realmente está, sino por la Champions. Si a eso sumamos la dolorosa e histórica remontada que protagonizó el Lleida en la Copa, resulta evidente que los ambiciosos objetivos que se marcó el club se quedan en nada mientras no se encuentren soluciones a este problema.

viernes, diciembre 01, 2017

PREVIA Atlético de Madrid - Real Sociedad. Obligados por dignidad

Odriozola, en el partido de la pasada temporada en el Calderón.
Hay pocos escenarios en los que se exija menos a la Real que en el estadio del Atlético de Madrid. Santiago Bernabéu y Camp Nou. Nada más. La historia no es benévola, y el equipo de Simeone se ha colocado en una posición en estos últimos años en la que el equipo txuri urdin no le ha molestado demasiado. Pero la histórica debacle copera hace que la única forma en la que la Real puede afrontar este partido (sábado, 16.15 horas, Wanda Metropolitano, beIN La Liga) sea como si fuera una final. Como si fuera el último y no hubiera más. La Real está obligada por dignidad.  Obligada porque una deshonrosa noche como la del miércoles no se puede esquivar con el olvido. Los once que jueguen, los tres que salten después, los que simplemente se vistan y el cuerpo técnico, todos, están obligados a pedir perdón por la infame noche ante el Lleida de la única forma posible, devolviéndole al escudo parte de la dignidad que le robaron con una derrota histórica e injustificable.

Tras la debacle del miércoles, Eusebio ha optado por la vía más fácil. Dos jugadores tenía que dejar fuera de la convocatoria por motivos técnicos, y nadie podrá sorprenderse de los elegidos, Carlos Martínez y Rubén Pardo. El primero acabó sin fuelle, agotado tras once meses sin jugar, y el segundo es claramente el jugador que menos le gusta a su técnico. Juega cuando no queda más remedio en la política de rotaciones de esta temporada. Con este panorama, quizá el club habría tenido que ser valiente y venderle. Porque ahora mismo se está destruyendo la carrera de Pardo, así de claro, y eso es algo que no merece ninguno de nuestros jugadores. Junto a ellos, verán el partido en la grada el sancionado Llorente y por razones médicas los tres nombres ya conocidos de antemano, Guridi, Agirretxe y un Januzaj que no se ha recuperado del virus que ya le impidió jugar en Copa.

Como en la Copa hubo rotaciones, lo normal es que el once que juegue en el Wanda Metropolitano se acerque mucho al once preferido de Eusebio. Rulli volverá a la portería tras descansar en la Copa y ya con visos de jugar todo lo que queda en la temporada, con Iñigo Martínez y Navas en el centro, con Odriozola y Kevin como laterales, ambos regresando a la titularidad. El centro del campo lo volverán a forma Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto. Y en el ataque hay una plaza en el aire, toda vez que Oyarzabal y Willian José parecen fijos, incluso aunque el canterano, inicialmente descartado, tuviera que suplir a Januzaj en la convocatoria ante el Lleida. Canales y Juanmi parecen disputársela. Da la impresión de que Aritz Elustondo, De la Bella, Zubeldia y Bautista tienen muchas menos papeletas de formar en el once inicial y acompañar a Toño Ramírez en el banquillo.

El empate de la pasada jornada ante el colista, Las Palmas, impidió que la Real pudiera asomarse a las plazas europeas, y sigue siendo séptima, con 19 puntos y a dos de la sexta plaza. El Atlético de Madrid es tercero, ocho puntos por encima del cuadro txuri urdin, con 27. Aunque el Wanda Metropolitano es vulnerable, y tres equipos de los cinco que han pasado por allí han sacado un empate, todavía nadie ha ganado como visitante en el nuevo estadio atlético, un estadio en el que apenas se ven goles, cinco de los locales y dos de sus rivales en los cinco partidos disputados. El Atlético es, de hecho, uno de los tres equipos invictos de la competición junto a Barcelona y Valencia. La Real, por su parte, es el quinto mejor visitante de la Liga, con diez puntos sumados a domicilio, con tres victorias y un empate. Eso sí, el equipo realista no ha ganado en sus dos últimas salidas y solo ha sumado los tres puntos en uno de los últimos cinco partidos jugados.

Tras las visitas a Real Madrid y Barcelona, la historia determina que viajar a Madrid para jugar contra el Atlético ofrece el peor de los pronósticos. De los 65 partidos que han jugado ambos equipos en la historia de la Liga, todos ellos en Primera, 46 se saldaron con triunfo local, solo seis con triunfo txuri urdin y los 13 restantes fueron empates. Tan complicado es esta salida que la victoria más holgada lograda por la Real es el 0-3 de la temporada 1928-1929, en el primero de los encuentros entre ambos equipos, con goles de Bienzobas, Cholín y Kiriki. La peor goleada sufrida aconteció en el antiguo Metropolitano, el 6-2 de la temporada 1942-1943. Desde la temporada 2006-2007, si la Real marcó, al menos puntuó. Lo malo es que no marca desde la última vez que ganó, 0-1 en la temporada 2012-2013 con un tanto de Xabi Prieto. Desde entonces, cuatro derrotas, 10 goles en contra y, efectivamente, ninguno a favor.

La pasada temporada, la 2016-2017, la Real cayó por la mínima pero sin opciones reales de sacar algo de su última visita al Vicente Calderón. Sin Illarramendi y con Zubeldia, de hecho fue este último el mejor del partido, el equipo txuri urdin estuvo siempre a merced de los colchoneros. Filipe Luis hizo el único gol del partido al filo de la media hora tras una doble combinación en la frontal del área. Antes del descanso, el Atlético tuvo que marcar algún gol más, pero falló ocasiones increíbles, sobre todo una doble de Torres, y Rulli sacó alguna que otra jugada de gol. En la segunda parte la Real mantuvo cierto control del partido pero sin llegar a crear ninguna ocasión verdaderamente clara. Las pocas llegadas que tuvo murieron sin problemas en las manos de Oblak. De hecho, y a pesar de lo mal que lo pasó la grada del Calderón, siempre estuvo más cerca el 2-0 que el 1-1.

martes, noviembre 28, 2017

PREVIA Real Sociedad - Lleida. Una Copa peligrosa

Miguel Fuentes, en el último duelo copero ante el Lleida, en 1993.
Con la euforia europea lejos de trasladarse a la Liga, la Copa es peligrosa. La Real afronta el partido de vuelta ante el Lleida (miércoles, 19.30 horas, Anoeta, beIN Max 1) con una ventaja mínima, el 0-1 de la ida, con muchas dudas sobre su rendimiento como local y en las semanas de tres partidos y con el añadido de que Eusebio haya prescindido para este encuentro de toda su columna vertebral. Será la Copa de las rotaciones, y eso en principio no sigue la misma línea que marcó el técnico txuri urdin la pasada temporada. Habrá muchos no habituales en el once inicial, por lo que sería bueno que los que jueguen tengan claro que conviene cerrar la eliminatoria cuanto antes y no estar expuestos a un drama copero como los que no hace tanto tiempo eran bastante habituales en Anoeta. El objetivo es ese, pasar y hacerlo con la comodidad suficiente como para no enturbiar el futuro inmediato de un equipo que, por ahora, mantiene sus mensajes ambiciosos.

La cuestión es que Eusebio ha dejado fuera de la convocatoria al menos a cuatro titulares, Kevin Rodrigues, Illarramendi, Oyarzabal y Willian José. Al menos cuatro, porque su lista es de 17 jugadores, cuando solo podrán contar con 16 por ser su rival de Segunda B, y habrá que esperar a las horas previas al partido para saber cuál es el quinto descarte por motivos técnicos que sume a los lesionados Guridi y Agirretxe. Desde ahí, desde la enfermería, llega en todo caso la gran noticia de esta convocatoria, porque Carlos Martínez vuelve a una lista once meses después. Es decir, que si Eusebio tiene la intención de hacerle jugar, Odriozola también podría quedarse fuera y hacer que sean cinco los habituales titulares que vean el encuentro desde la grada. Si Carlos Martínez va a jugar en el Wanda Metropolitano por la previsible sanción de Odriozola, lo suyo sería que tuviera minutos ante el Lleida para coger ritmo de competición.

El que sí jugará, tal y como ha confirmado Eusebio en la víspera, es Toño Ramírez, que tendrá así su segunda oportunidad como titular y de nuevo entre las dudas que sigue generando Rulli, fallón en los dos goles que encajó ante Las Palmas pero después salvador con una parada antológica. En la defensa, lo normal será que jueguen Carlos Martínez y De la Bella como laterales, con Llorente como fijo, porque también está sancionado en Liga, y probablemente Navas como su acompañante en el centro de la zaga. Sin Illarra, lo normal es que Zubeldia juegue de 4, y en sus acompañantes está la gran incógnita. Los habituales Prieto y Zurutuza, junto a Canales y Pardo, se juegan las dos plazas restantes. En ataque, tienen todas las papeletas para jugar Vela, Juanmi y Bautista. Para el banquillo, y a la espera del descarte, quedarían Rulli, Aritz Elustondo, Odriozola y Januzaj.

Con la presente, Real Sociedad y Lleida se han cruzado en Copa en tres ocasiones. Los dos precedentes se saldaron a favor del conjunto realista, que pasó ambas eliminatorias y ganó los dos partidos jugados como local, siendo en ambas ocasiones el encuentro de vuelta como sucede en este tercer duelo. En la temporada 1978-1979, la Real ganó 3-1 con dos goles de Iriarte y uno de Satrútegui tras el 0-1 de la ida, y en la 1992-1993, el equipo txuri urdin ganó aún con más comodidad, 3-0, tantos de Alkiza, Kodro y Oceano, tras el 0-0 del primer choque. El Lleida, eso sí, sabe lo que es ganar en San Sebastián, y además con un resultado que le daría la clasificación en la presente eliminatoria. En la temporada 1993-1994 venció por 1-3, convirtiéndose en el primer equipo en conseguir la victoria en el entonces recién inaugurado estadio de Anoeta.

Aunque pueda parecer un resultado frecuente, la Real no se planta con 0-1 en un partido de vuelta de Copa que se juegue en San Sebastián desde la temporada 1989-1990, cuando ganó al Burgos con un gol de Lasa. Esta es la undécima ocasión en la que el equipo txuri urdin ha inaugurado una eliminatoria copera con un 0-1 fuera de casa en el partido de ida, y la buena noticia es que nunca se ha dejado remontar este resultado hasta ahora. Eso sí, todas estas eliminatorias tuvieron lugar hace muchos años, desde la que enfrentó al Racing en la temporada 1967-1968 hasta el mencionado ante el Burgos de 1989. En las temporadas 1978-1979 y 1979-1980, el equipo realista repitió en dos rondas este resultado, ante el propio Lleida y el Sestao en la primer ay ante el Peña Sport y el Bilbao Athletic en la segunda. La Real no sufre una remontada en Copa desde la temporada 2011-2012, cuando tras el cómodo 2-0 que logró ante el Mallorca en la ida en Anoeta sufrió un sonrojante 6-1 en las islas.